No hace muchas semanas comentábamos que en épocas de elecciones suelen erupcionar los volcanes de la España negra.
No hace muchas semanas comentábamos que en épocas de elecciones suelen erupcionar los volcanes de la España negra.
Los tiempos cambian a un ritmo vertiginoso y con ellos las identidades de las personas, que ven cómo debes estar dentro de unos parámetros sociales que te integren en una nueva realidad creada como si uno hubiera ido al esteticista y le hubieran metido Botox hasta en el tuétano.
“El incompetente siempre se presenta a sí mismo como experto,
el cruel como piadoso,
el pecador como santurrón,
el usurero como benefactor,
el mezquino como patriota,
el arrogante como humilde,
el vulgar como elegante
y el bobalicón como intelectual”.
Carlos Ruiz Zafón
No es la primera vez como suele decirse, en términos económicos, que cuando Estados Unidos padece ‘Flu’ o estado gripal, económicamente hablando, Europa se despierta con neumonía o al borde de ésta.
“Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”. Una vez más mi libro de cabecera por excelencia, El Quijote, me da la clave en algunas de sus frases cuando veo que lo que me rodea no es lo que quiero vivir, pero no hay otra y aquí seguimos, como una reincidente sin escrúpulos.
La Coordinadora Cántabra por las Pensiones públicas y Dignas ha convocado una manifestación en Santander, desde Plaza de Numancia hasta la calle Puente (oficina del banco de Santander) y final en la plaza del Ayuntamiento para el viernes, día 24 de marzo, a las 12.00 horas.
Los miembros de Asociación de Maltratados por la Administración (AMA) hemos asistido con rabia y estupor, al saber lo que pasaba con el dinero público en la Consejería de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo.
La ‘magia negra’ del recibo de la luz se mantiene en el Índice de Precios al Consumo (IPC) del seis por ciento estratégico y siguen ascendiendo los alimentos.
Mira, quizás sea el primer artículo en el que tenga que dar la razón al Ministerio de los horrores.
Nuestra sociedad occidental contemporánea se encuentra todavía bajo el influjo de filosofías nihilistas y postmodernas que, despreciando el carácter genuino de la vida y la dignidad de la persona, estimulan conductas asociadas a la “cultura de la muerte”.
¡Fascistas, sois todos los hombres unos fascistas! No tenéis escrúpulos ni moral al meteros de una manera tan descomunal, como si Atila invadiera Cuba sin saber navegar, contra una mujer que os ha dado todo y aún queréis más. Sois los terroristas de la moralidad.¡ Abajo la amoralidad en todas sus vertientes!
La omisión del Artículo 103 de la C.E por parte de algunos poderes adjudicadores supone que dan lugar a una especie de “ignorancia” normativa, al dejarse de aplicar el susodicho precepto Constitucional:
Hemos comenzado el año con un incremento de mujeres asesinadas por violencia de género y aquí nadie se culpa de absolutamente nada ni asume responsabilidades.
Árbitro ladrón, árbitro comprado… Esto es lo mejor que puede oír el juez en un campo de fútbol, esto sí que es todo un clásico, la desconfianza hacia el trencilla.
Cada día amanecemos con un montón de sandeces pronunciadas desde el Gobierno, pero he de confesar que últimamente les tengo que dar las gracias porque sus ideas y su teorías son tan buenas que me ayudan a escribir, y ojo, que cuesta mucho y no siempre tenemos la presa llena para sacar ideas que argumentar los juntaletras como nosotros, los escritores.
Hay situaciones que pueden tener una base argumental, por la cual, aunque no estés de acuerdo, puedes comprender la posición de otros. Es cierto, que no todo es blanco o negro, que siempre hay matices.
Claro, claro, si ya lo decía la telenovela de los 80 que los ricos también lloran, que tienen sentimientos y que sufren como el común de los mortales, ¿verdad Harry, príncipe de Inglaterra?
Se dice que lo mejor que puede pasar a un árbitro es que pase inadvertido, por ello cuando se habla mucho de ellos, malo, malo; algo no funciona bien, algo está pasando. Últimamente sobre todo con las manos en las áreas.
Vaya por delante en este artículo mi respeto absoluto hacia todas las inclinaciones sexuales, a las que ni juzgo, ni me interesa saber quién se acuesta con quién ni cuándo y me cansa ir con un cartel alegando que me gusta hacérmelo con peces o no.
Son ya cinco años los que llevamos los pensionistas de Cantabria y de todo el Estado manifestándonos.