lunes. 15.04.2024
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Gramática parda y Ley del péndulo en elecciones

Como es conocido, España se prepara para afrontar dos elecciones, en mayo y una en diciembre, a cuyos montajes venimos asistiendo.

Gramática parda y Ley del péndulo en elecciones

El modismo ‘Gramática parda’ siempre se ha encontrado presente en dichas ocasiones, al cual lo define el diccionario académico como la habilidad para conducirse en la vida y salir a salvo o con ventajas de situaciones comprometidas

Es decir, tendremos de nuevo la exigencia en el elegible de astucia picardía y en ocasiones hasta malicia.

Pero casi nadie duda ya, que las elecciones de mayo, van adquiriendo un carácter residual ante la supuesta “Gran Batalla del próximo diciembre”, y que posiblemente las primeras supongan un “anticipo de abstencionismo dado el hartazgo político que llevamos soportando”

Desde luego, un servidor continúa pensando que la mejor forma en obtener la regeneración política que le hace falta a España pasa por la abstención en las próximas elecciones, y que dichos políticos observen que no acudir a las urnas, significa el hartazgo de la población hacia los mismos.

Me cuentan y no acaban sobre pactos post electorales “sobre seguro”, es decir, escritos pactados con mucha letra pequeña, más o menos como si se trataran de “capitulaciones matrimoniales sin compromisos”.  Nadie se encuentra seguro.

Tampoco, ese tándem aparentemente ganador en el próximo invierno, aún pendiente de perfeccionar, surgido y cantado de los “esponsales políticos” de Yolanda y Pedro.

Hasta entonces, dispondremos de unos meses aún por delante, para observar si ha existido o no, algún tipo de regeneración política y decidir con cautela.

Hemos contemplado también si pudieran cumplirse también los efectos de la Ley del péndulo.

Según Rodrigo Borja, esta Ley muestra de forma gráfica al referirse al movimiento dialectico que suele producirse en la vida política.

Ello produce una oscilación de las cosas políticas de un lado a otro, y que se expresan en al ámbito electoral. Gana una Elección un partido y la próxima la gana su oponente. Alternan oposición y Gobierno, bien mediante bipartidismo o coaliciones.

Los requerimientos populares van moldeando, un espacio que no puede ser completado más que por una de las propuestas electorales.

En todo caso, a esta oscilación de las fuerzas políticas, se trata de un fenómeno que se presenta con cierta frecuencia en la vida pública, y suele denominársele “Ley del Péndulo”, por su semejanza con el movimiento de la pieza del reloj.

Añade el columnista, fuera del texto anterior ¿Y por qué no opta la abstención a la figura de “colocada”? Sería todo un mensaje.

Vayamos ahora al partido que dispone de las mejores bazas a su favor. El PSOE fía su estrategia principal en la Presidencia de España en la Unión Europea durante el segundo semestre del presente año, ya que no se cumple la famosa frase quijotesca: “algún otro palomino de añadidura, no despreciable”, como por ejemplo sucedió en el pasado noviembre de 2022, accediendo a la Presidencia de la Internacional Socialista, Institución en claro declive desde 2010, que tuvo su esplendor entre 1976 y 1992, con líderes demócratas como Willy Brandt y otros.

En nuestra opinión pocos réditos mediáticos obtendrá de una Presidencia sin relevancia en sí. De hecho, desde su acceso a la misma, poco o nada, se ha vuelto a escribir de la decadente Internacional Socialista.

Pero, sin embargo, el filón informativo interno a explotar será el de la Presidencia española en la Unión Europea. Esta será la quinta Presidencia Europea que ostente España, y todas las anteriores cumplieron con dicho supuesto propagandístico a nivel nacional para el provecho del Gobierno de turno. Así suele ocurrir con otros Países Miembros.

No obstante, el nivel de prestigio a nivel global de la UE, se encuentra en entredicho como consecuencia de una política más enraizada de bloques.

Es decir, la de unos años a esta parte se ha desnaturalizado. Ya no se trata de la Europa de los doce o la de los quince, sino repetimos. la de unos bloques de primera y otros de segunda, o como se denominaba entonces, la UE a distintas velocidades. Las sucesivas ampliaciones, en nuestra opinión han confirmado el punto anterior.

Volviendo otra vez a España, la mejor oportunidad que se le ofrece, ante la inoperancia del mundo, es la lucha contra el cambio climático, así como determinados aspectos sociales sobre migraciones.

Crisis tras crisis, en el ámbito de la Economía nuestro papel ha sido y es residual. Nuestro reciente viaje en China se limitó a participar en un Foro, y se nos vendió como algo sublime. Adolecemos de confianza y credibilidad en nuestra gobernanza económica.

España, siempre ha tenido irrelevancia en Europa, y un hecho palpable quedó demostrado durante nuestra Presidencia en 2010, en el proceso de la crisis griega, donde Francia y Alemania fueron los directores de orquesta.

No hace mucho tiempo en 2022, también tuvimos ocasión de asistir al pánico escénico que nos produce Europa. Recientemente, nuestro papel en China se limitó a participar en un Foro, y se nos vendió como algo sublime, y nuestras relaciones con Estados Unidos  también conocemos su alcance.

En definitiva, no nos equivoquemos, el papel presidencial en la UE se corresponde con una Presidencia Gestora, en la cual las funciones a desempeñar ya se encuentran programadas por la Institución sin apenas margen de maniobras y dirigida al mejor lucimiento posible del Gobierno en el poder.