lunes. 15.07.2024
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Opinión

El espectáculo debe continuar

Atrás quedan ya las pasiones desatadas durante el fragor de la campaña electoral y comicios del pasado domingo 28. El pueblo soberano se ha manifestado.

El espectáculo debe continuar

Comienza la “música” para conformar presidencias de Comunidad y Alcaldías. La ciudadanía demanda siempre el mismo “espectáculo”: un buen gobierno que redunde en su bienestar. ¿Los líderes políticos serán capaces de ofrecerlo?

Un primer paso consiste en encontrar compañeros de “baile”, a ser posible fiables, que aseguren una mínima gobernabilidad, y estén dispuestos a ejecutar el desarrollo de las promesas electorales. Este ínterin de búsqueda de pactos para la investidura, ocasionalmente viene acompañado por un periodo de “cortejo” entre grupos políticos, con el que a la postre converger en un horizonte común y afianzar el poder. ¿Me sedujo o me dejé seducir?

Son dos los tipos de personas que pueden participar en este “espectáculo”: los que utilizan la política para beneficio propio, y los que se entregan a ella para procurar el bien común, aun a costa de acumular perjuicios propios.

Ilustra bien esta distinción la imagen del jesuita Ángel Ayala y Alarcó, quien asemeja el servicio a la política a una “cruz”, a la cual el gobernante voluntariamente sube y “sufre”, en tanto que da su vida-decisiones para buscar lo mejor para la ciudadanía, y hasta que termina ese periodo bajándose de esa “cruz” aunque en él podrán observarse “cicatrices”, como fehacientes testigos de su servicio a los demás. Esas “cicatrices” resultan una útil herramienta para los vecinos, con que detectar cuántos y quiénes de nuestros líderes políticos se prestan de verdad a la resolución del sinfín de problemas que produce la gestión de lo público.

Llega la hora de la verdad, gobernante. Ahora toca devolver a los vecinos la confianza depositada. Durante la legislatura podremos comprobar si desempeñas adecuadamente (o no) el alto honor que representa el gobierno político, y si interpretas el “espectáculo” que la ciudadanía espera de ti.

Con esta columna acaba esta serie ad hoc por los comicios municipales y autonómicos del 28 de mayo. Pero la actualidad invita, por ahora, a una breve consideración.

La reciente decisión de disolver las Cortes y convocatoria a elecciones generales, a pesar de la eventual incomprensión que nos genere, no debiera causar desafección sino reactivar nuestro COMPROMISO como ciudadanos. Nuestra sociedad atraviesa por un tiempo político que reclama y nos exige ALTURA DE MIRAS, CONCORDIA, ENTENDIMIENTO. ¡No es tiempo para relajarse! Evitemos caer en actitudes idiotas.

Efectivamente, hoy más cierto que la semana pasada: el futuro de nuestro progreso como pueblo está en tus manos. Ocúpate en mejorar el “tono” intelectual y ético de la vida política que te rodea, porque tu implicación redundará directamente en proporción al bienestar de tu comunidad. Precisamente, por eso, no te detengas: ¡el espectáculo debe continuar!