“Para Colindres las prioridades son una Residencia de Mayores y seguir manteniendo unos servicios públicos de calidad”, aseguró el alcalde Javier Incera (PSOE)
Para el regidor municipal el proyecto de Villaluz, convertido en un Centro Social de Atención a las Personas Mayores, supondrá un antes y después en los servicios sociales municipales
“Para Colindres las prioridades son una Residencia de Mayores y seguir manteniendo unos servicios públicos de calidad”. Así, lo aseguró el alcalde socialista, Javier Incera Goyenechea (Colindres, 1973), quien se encuentra a poco menos de un año y medio de concluir su tercera legislatura como máximo responsable municipal del Ayuntamiento.
Y el regidor municipal argumenta esta afirmación, sobre todo cuando apuesta y considera los servicios sociales un pilar importante en su gestión. Por un lado, avanza que el Ayuntamiento trabaja con el Gobierno de España en la cesión de un terreno en la Marisma Norte, afectado por la Demarcación Territorial de Costas y ubicado junto al instituto Valentín Turienzo, para construir una Residencia de Mayores, ya que su uso permite ejecutar este proyecto.
Por otro lado, Javier Incera recuerda que Villaluz se convertirá en un Centro Social de Atención a las Personas Mayores dedicado a fomentar su autonomía y luchar contra la soledad no deseada. Es por ello que se impartirán talleres y se trabajará la psicomotricidad, entre otros aspectos, de los usuarios en las diferentes salas de este centro.
Al mismo tiempo, este inmueble, cuyas obras están previstas que concluyan en abril y se espera que abra sus puertas en junio, acogerá el área de Servicios Sociales, situada en la actualidad en la Casa Serafín.
Aunque todavía no se ha decidido la división de los espacios de este edificio, Javier Incera adelanta que supondrá un antes y después para el municipio, ya que además se pretende desarrollar un proyecto intergeneracional junto con la Casa de la Juventud.
Precisamente, el Ayuntamiento concedió prioridad a la rehabilitación de Villaluz como un gran proyecto para el municipio y, aunque no renuncia a la mejora de las instalaciones del campo de fútbol del Carmen, que supondrá una inversión de 1,3 millones de euros, ha solicitado una ayuda al Gobierno de Cantabria, tanto a su presidenta, María José Sáenz de Buruaga (PP), como a la anterior consejera de Deporte, Eva Guillermina Fernández. Por el momento, los presupuestos regionales de 2024 y 2025 no han recogido una partida para este fin.
De igual forma, se reclamó la ayuda para financiar esta actuación al nuevo consejero de Deportes, Luis Martínez Abad, y en el borrador del presupuesto de 2026 tampoco se contempla. Ante esta situación, el Consistorio propuso adelantar el dinero y que la Consejería aporte las dos terceras partes de su coste. “En un principio, no le pareció mal tenerlo en cuenta para 2026 y por ello estamos pendientes de nuevo de hablar con la presidenta regional, ya que no se puede afrontar esta inversión en solitario”, declaró.
Si bien, Incera incide en que existe capacidad de firmar un crédito bancario, a sabiendas de que se recuperará esa inversión en dos o tres años con las aportaciones del Ejecutivo autonómico.
Inicios
Para encontrar los inicios de Javier Incera en la política local hay que remontarse al año 1999 donde ocupó el número nueve de la candidatura municipal del PSOE. Decidió dar este paso tras la propuesta recibida por el exalcalde José Ángel Hierro, en un momento en el que acabó la carrera de Magisterio y coincidió con una situación difícil en la docencia por la reconversión que sufrió la Enseñanza General Básica (EGB), motivo por el que no se convocaron oposiciones. Ante esa realidad, apostó por emprender y optó por abrir una academia en Colindres para impartir clases particulares.
Tras abrir el negocio, decidió acompañar en las listas electorales a José Ángel Hierro. En esa legislatura no fue concejal y el PSOE gobernó en minoría.
Involucrado en el deporte local como directivo y jugador del equipo de Baloncesto y miembro fundador de una asociación medioambiental, en el año 2003 volvió a ser reclamado por los socialistas y ocupó el puesto número tres de la lista electoral.
En este sentido, el hoy alcalde remarca que esta decisión no tuvo nada que ver con el hecho de realizar una carrera política, sino por la oportunidad de participar en la transformación y la toma de decisiones en un municipio en crecimiento. “Me sorprendió la propuesta, me generó dudas y lo llegué a consultar con mis compañeros de baloncesto antes de dar el paso”, indicó.
En sus años de edil, Javier Incera ha sido concejal de Festejos, Deporte, Juventud, así como de Hacienda y Personal y segundo Teniente de Alcalde, además del portavoz del equipo de Gobierno. Tuvo que llegar el año 2015 para tener la oportunidad de encabezar la candidatura del PSOE por primera vez y en esas elecciones consiguió la mayoría absoluta con ocho concejales.
Fue una campaña electoral difícil en lo personal, rememora, al liderar un proyecto tras varios años de concejal, asumir la sobreexposición ante los vecinos y la defensa de un proyecto de desarrollo para Colindres. Sin embargo, subraya que el apoyo alcanzado en las urnas sirvió al equipo para darnos mucha fuerza, respaldo y al mismo tiempo supuso un reto tras relevar a un alcalde que estuvo 16 años.
A partir de ese momento, reseña que la mayor responsabilidad como máximo mandatario recayó en su persona, “te conviertes en un político más visible y con una dedicación de 24 horas al día durante 365 días al año”. De hecho, Colindres mantiene la vida de los pueblos y explica que se encuentra con los vecinos en la calle, quienes se le acercan para sugerir las necesidades que se deben abordar. “Hay que ser consciente de ello, los vecinos necesitan tu atención, tanto los que te votaron como los que no, sin distinciones. Es una premisa que he llevado a cabo desde el minuto uno, ya que ética y moralmente es así”, declaró.
Tras esa primera experiencia, Javier Incera ha vuelto a repetir como candidato en 2019 y 2023, logrando 10 ediles en ambas legislaturas.
Cuando se le pide una valoración, el alcalde incide en que el resultado de 2023 le produjo vértigo y una mayor responsabilidad, dado que el mismo tanto por ciento de votantes depositó su confianza en la candidatura socialista. “Hoy en día es difícil hacerse con la mayoría absoluta y con un voto tan alto, ya que la dispersión existente conduce a gobiernos en minoría o en coalición y a trabajar el consenso. Los resultados de 2019 y 2023 fueron excepcionales”, aseguró.
En estos años, el regidor municipal hace hincapié en que se ha trabajado mucho desde el primer momento, buscando un proyecto colectivo y con diálogo con las asociaciones y los clubes deportivos para conocer sus necesidades y que formen parte de la construcción del municipio. “El asociacionismo en Colindres es importante tanto en el ámbito deportivo, cultural, económico, entre los mayores, la Cofradía de Pescadores o con la parroquia”, manifestó.
Situación
En la actualidad, Javier Incera se enfrenta a un municipio en crecimiento, con una población de 8.659 habitantes frente a los 8.304 de 2014, y atractivo para emprender un proyecto de vida. Los vecinos no se van y llegan otros nuevos a un municipio cómodo, pequeño en extensión, con servicios públicos y privados a mano y con una calidad de vida alta para niños, jóvenes y adultos ofrecidos por los servicios sociales, los programas de conciliación laboral, la educación, y a lo que se suma el aspecto deportivo que genera hábitos saludables y una autonomía mayor a las personas, afirma.
Un municipio en el que el sector servicios se ha mantenido estable, a pesar de las últimas fluctuaciones económicas, donde además existe estabilidad económica y los indicadores de empleo están en máximos históricos, subraya.
En este contexto, el máximo mandatario no es ajeno a los problemas existentes en el país y por ello tiene en mente facilitar el acceso a la vivienda, ante lo cual se está trabajando con el Gobierno de España en movilizar las parcelas de la Sareb para construir viviendas sociales en venta o en alquiler.
Respecto al Ayuntamiento, cuyo presupuesto de 2026 aún no está aprobado, ofrece una explicación: “estamos pendientes de que se apruebe el documento económico regional por parte del Gobierno cántabro, ya que muchas partidas afectan a servicios esenciales del municipio, como la contratación de un técnico en educación infantil, la Agencia de Desarrollo Local, el Juzgado de Paz, la Oficina de Consumo y el Centro de Día de Mayores”.
A ello añade que, si el Gobierno de Cantabria no asegura su aportación, Colindres no quiere cerrar esos servicios y los pagará con recursos propios, motivo por el que el Consistorio está a la espera de su aprobación o conocer qué partidas recibirá. De momento, el Ayuntamiento tiene prorrogado el presupuesto y sigue funcionando, a su entender, con un buen presupuesto que cubre todas las necesidades y con facturas pagadas.
Hitos
En estos años de gestión, Javier Incera destaca dos hitos. En el año 2015 al entrar en el Ayuntamiento se encontró con dos edificios cerrados. Por un lado, el Centro de Día, construido y sin funcionar, ante lo cual se logró concertar las plazas para poner en marcha un servicio vital e importante. Y, por otro lado, las piscinas cubiertas, también cerradas y construidas por medio de un Consorcio con el que se invirtió 12 millones de euros en tres instalaciones: Colindres, Ribamontán al Mar y Val de San Vicente.
Como presidente del Consorcio, una de las primeras decisiones que abordó fue acabar de pagar su coste. Así, en 10 años se han financiado siete millones de euros, los últimos 935.000 en diciembre de 2025 y por lo tanto sólo queda afrontar el pago de un millón.
Y es que el deporte y la educación son para el alcalde fundamentales dentro de la gestión del equipo de Gobierno del PSOE. Es tal que se ha mejorado el polideportivo número uno y en 2026 se ejecutará el acondicionamiento del suelo de las pistas de tenis.
Al mismo tiempo, insiste en la necesidad de ampliar el instituto con el cierre de los soportales para crear más aulas y destaca la ampliación de los grados de Formación Profesional con la impartición de un grado medio deportivo y uno básico de instalaciones deportivas.
Aun así, reivindica un colegio de Educación Especial, para atender a toda la Comarca, que se ubicaría en el antiguo centro Los Puentes, junto con el proyecto más importante de esta legislatura, consistente en la renovación de Colindres Arriba, por un coste de 1,2 millones de euros, y cuya licitación está pendiente por la Consejería de Fomento.
Otra de las iniciativas demandadas por los ciudadanos es el contrato de recogida de basura y limpieza viaria que supondrá, a su juicio, una mejora sustancial puesto que su coste se incrementará de los 500.000 a los 700.000 euros, al tiempo que se incorporará el contendor marrón por la empresa pública Mare y la Mancomunidad de Municipios Sostenibles para atender el servicio de cartón y envases.
En este aspecto de potenciar la limpieza del municipio, el Ayuntamiento trabaja en la licitación de un contrato de desratización, prestado antes dentro del servicio de recogida de basura, y que a partir de ahora será independiente para tener un mayor control sobre los roedores.
Por si no fuera poco, en la recta final de la legislatura, Javier Incera avanza la puesta en marcha del cine en la Casa de Cultura, la renovación de la Casa de la Juventud y del parque infantil de La Esperanza, así como la mejora de la calle El Carmen, dentro del Plan de Obras, con una inversión de 300.000 euros.
Decisiones
De igual forma, en su trayectoria destaca la toma de tres decisiones que han repercutido de forma favorable en el municipio. La primera, y con el fin de hacer frente a la pandemia, se destinó el remanente de tesorería a la reconstrucción social y económica del municipio ampliando las partidas de los servicios sociales.
En segundo lugar, la colaboración con la Asociación de Pequeña y Mediana Empresa de Colindres (Apymeco), con la campaña de bonos en el comercio y la hostelería, siempre en las épocas más débiles del año, para ayudar a mantener su entramado.
Y la tercera, coincidiendo con el aumento de la factura de la luz, que supuso un sobrecoste anual de 500.000 euros, y la caída de la entrada de un 20 por ciento de ingresos por el cobro de las plusvalías, se generó una inestabilidad económica que en 2024 llevó al Consistorio a una situación complicada, resuelta en 2025 tras entrar todas las facturas en el presupuesto.
Situación actual
El Plan Singular de Interés Regional (PSIR) del parque industrial y empresarial de Laredo, el trazado del tren Santander-Bilbao, la situación de la sanidad y la seguridad son preocupaciones que están presentes en el Consistorio.
En lo concerniente al PSIR inicial de 530.000 metros cuadrados, el Consistorio presentó alegaciones al considerar que este proyecto afecta a un área de protección de la Reserva Natural y tenía dudas sobre el abastecimiento de agua y la gestión del saneamiento de ese espacio industrial cuando el saneamiento de las Marismas y la ría de Colindres están todavía pendientes.
Otros aspectos en lo que repercute el PSIR al municipio colindante, dado el número de empresas que se instalarán y los puestos de trabajo que generará, es el movimiento de tráfico generado, con especial relevancia en verano, y la dificultad para acceder al Hospital Comarcal de Laredo, sobre todo de las ambulancias.
En cuanto a los trabajadores, el regidor municipal adelanta que, si bien se generarán puestos de trabajos, los beneficiados deben residir cerca de su zona de trabajo, por lo que el planteamiento inicial es dónde vivirán estos empleados y qué políticas de acceso existen de cara a los domicilios.
Al mismo tiempo, no se olvida que existe un camino de acceso al casco urbano de Colindres que genera dudas sobre la capacidad del interior del municipio para absorber esos vehículos que decidan apostar por este tramo.
Tras reducir el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Laredo esa idea inicial a 187.000 metros cuadrados y atender las alegaciones, los gobernantes de Colindres se encuentran expectantes a la nueva publicación o a una llamada para analizar la nueva situación. “Nunca estamos en contra del desarrollo industrial en cualquier polígono, pero se debe buscar el equilibrio con la vida del entorno”, específico.
El otro asunto sobre el que el Ayuntamiento está pendiente es el trazado del tren Santander-Bilbao, del Ministerio de Transporte. Antes de entrar a analizar cómo afecta a Colindres, Incera realiza tres reflexiones. La primera es que hay voces que opinan cuando no afecta a su municipio; la segunda que se debe perseguir la solidaridad con el afectado, y la tercera que quién decidió ese trazado no ha pisado el territorio, al menos en Colindres.
Desde su punto de vista, se planteó una estación en altura, ya que hay que subir a una primera planta, en el Parque del Tintero, que incluye además un aparcamiento e intercambiadores, en un espacio protegido. Esta zona, recuerda, que se rehabilitó medioambientalmente hace tiempo y no se permite ningún desarrollo, ni industrial ni urbano.
“Esta ubicación elegida, a las afueras, no repercutirá nada en el comercio y la hostelería ni en el caso urbano, puesto que es de llegada y salida”, aclaró.
Al mismo tiempo, el trazado contempló un túnel en el monte de La Redonda que obliga a modificar el Camino de la Sal que unía la costa con el interior del Reino y aparece en los primeros planos del municipio, además de obligar a cambiar el entorno de la ermita y la encina de San Roque. “En definitiva, una afectación medioambiental y al patrimonio histórico que, aunque la obra es de interés general, no se puede consentir”, matizó.
En cuanto al anécdota de que la parada se llamase Laredo, no esconde que les llamó la atención, pero sobre todo hace hincapié y le preocupa el impacto provocado por el tránsito de los trenes.
Y en lo que respecta a la sanidad pública, un servicio que ha generado quejas en numerosos municipios de Cantabria por la falta de personal, el alcalde es consciente de que hay días en que el Servicio de Urgencias de Atención Primaria no tiene médico. Para este socialista la atención médica es insuficiente y se crea un colapso entre los vecinos a la hora de atenderles. Ante esta situación, su apuesta pasa por realizar una reestructuración de esta área, sobre todo, entre los médicos de familia y los pediatras.
Y para concluir, reflexiona sobre la seguridad en el municipio. El Consistorio cuenta con la autorización de la Delegación del Gobierno para instalar cámaras de videovigilancia con el fin de mantener el bienestar y proteger a los vecinos. Como complemento, se ha incorporado un nuevo agente de Policía local y en los próximos meses se aumentará la plantilla para cubrir los turnos de mañana, tarde y las noches de forma extraordinaria, donde, incide, se ha cerrado un establecimiento recientemente por los problemas de ocio que generó.
Relación
Tras cambiar el Gobierno de Cantabria, antes en manos del PRC-PSOE y ahora del PP, Javier Incera prefiere no hacer aún una valoración sobre la relación existente, ya que faltan por desarrollarse varios compromisos adquiridos al inicio de la legislatura y avanza que “como creo en la palabra de la gente, espero que se desarrollan o se acometan antes de acabar la legislatura”.
Aun así, puntualiza que debe cambiar la dependencia de los ayuntamientos de los Gobiernos regionales a la hora de financiarse, ya que muchos proyectos están condicionados a la ayuda o no recibida por el Ejecutivo cántabro.
Tras años de concejal y en su tercera legislatura al frente del Consistorio, Javier Incera tiene una trayectoria de numerosos años y horas de gestión. Aunque no es partidario de dar consejos, recomienda que quien dé el paso de involucrarse en la política debe convertirse en un servidor público con todo lo que significan esas palabras: “todas las horas del día de dedicación y atender a los vecinos. En el caso de no ser así, les aconsejo que no den el paso”.