Alfonso Borragán presenta en la Casa de Velázquez su investigación sobre la geofagia en la exposición ‘Habitar el tiempo’
La muestra ‘Ajuar de color’ de Débora Regalado, en el centro cívico Tabacalera

El artista santanderino Alfonso Borragán presenta en la Casa de Velázquez la última fase de su investigación sobre la geofagia en la exposición colectiva ‘Habitar el tiempo’ en el marco de la beca de creación con el Ayuntamiento de Santander
Del 2 de junio al 13 de julio, este espacio cultural reunirá a los artistas de la 95 promoción de la Academia de Francia en Madrid en una muestra que refleja un año de inmersión creativa. Entre ellos, estará Alfonso Borragán, seleccionado gracias a la beca impulsada conjuntamente por el Ayuntamiento de Santander y la Casa de Velázquez.
Así lo ha dado a conocer la concejala de Cultura, Noemí Méndez, quien ha remarcado que con esta residencia artística Santander continúa avanzando en su compromiso con la promoción de la cultura y el apoyo a la creación como ejes fundamentales del desarrollo de la ciudad.
“Este proyecto no sólo impulsará la carrera de Alfonso, sino que situará a Santander en el mapa cultural europeo, reforzando su identidad como ciudad que valora, cuida, promueve y apoya el talento creativo”, ha asegurado.
La muestra ‘Habitar el tiempo’ viajará en febrero de 2026 a la Académie des beaux-arts de París, ofreciendo una doble oportunidad de descubrir las investigaciones artísticas desarrolladas durante el año de residencia.
Un metabolismo
En la Casa de Velázquez, Alfonso Borragán desarrolla Goalito, la última fase de su proyecto Litófagos, una investigación en curso desde hace más de once años.
Este trabajo, que se despliega por medio de instalaciones, acciones colectivas, vídeo ensayo y publicaciones, propone una nueva lectura sobre la estigmatizada práctica de la geofagia: la ingestión de piedras y su inscripción en el cuerpo humano.
Desde el Altiplano Boliviano hasta la Europa Occidental de los siglos XVI y XVII, Goalito examina el uso farmacológico y mágico de los enterolitos o piedras bezoar, con especial atención a su influencia entre las élites madrileñas.
A través de esta investigación, Borragán explora las poéticas relacionales y el significado simbólico y metabólico de incorporar la piedra al organismo, donde la química y la creencia convergen en un proceso de transformación.
Alfonso Borragán
El artista estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona. Posteriormente continuó su formación en el MFA del Slade School of Fine Arts (Londres) donde también completó su doctorado en el 2023.
Su práctica artística se desarrolla a través de procesos de investigación colectivos que llevan a la creación de acciones colectivas performáticas, generalmente basadas en la ingestión. Estas acciones son el encuentro de todo el proceso y su investigación, en un vórtice que permite al público participante apropiarse del proyecto y reinventarlo a través de las subjetividades del arte y la involucración de su propio cuerpo.
Además, ha desarrollado y compartido trabajos internacionalmente. Los últimos han podido verse en el Museo Nacional de Arte y el Ccelp en La Paz (Litofagos-Goalito); el Centro Botín en Santander (Halito); o Emerson Dorsch, en Miami (Bucarolito).
Es docente en Ciencia e Interdisciplinidad en el departamento de Ciencia y Arte en la University College London y es el creador santanderino que ha resultado elegido de entre las 19 propuestas presentadas para disfrutar de la beca de residencia artística fruto del convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Santander y la Casa de Velázquez en Madrid.
Una beca
Esta beca, convocada anualmente por el Ayuntamiento de Santander fruto de un convenio con la Casa de Velázquez, ofrece la oportunidad a un creador local de desarrollar su trabajo en el marco de una residencia artística de diez meses en Madrid.
Lanzada por primera vez en 2024, Alfonso Borragán se convirtió en el primer galardonado, bridándole la oportunidad de profundizar en su investigación en un entorno óptimo, con acceso a un taller, acompañamiento institucional y un apoyo económico que le ha permitido llevar su proyecto a nuevas dimensiones.
Casa de Velázquez
Fundada en 1920, la Casa de Velázquez es una institución francesa que se ha consolidado como pilar en el fomento de la cooperación y los intercambios artísticos, culturales y universitarios a nivel bilateral e internacional.
Situada en la Ciudad Universitaria de Madrid, su edificio original fue inaugurado en 1928, aunque sufrió graves daños durante la batalla de Madrid en 1936. Fue reconstruida y reabierta en 1959, y desde entonces ha mantenido su compromiso con la creación artística contemporánea y la investigación científica en el ámbito de las Ciencias Humanas y Sociales.
Tabacalera
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luís Martínez Abad (PP), ha visitado la exposición ‘Ajuar de color’ de Débora Regalado que se encuentra en el centro cívico de Tabacalera, en Santander. La artista le ha guiado y explicado el discurso de esta muestra, conformada por más de 30 cuadros, en donde propone un recorrido emocional, por ese patrimonio muchas veces olvidado, relegado a cajones, a baúles o armarios cerrados.

La artista propone una reflexión diferente sobre ese textil muchas veces olvidado, desde una mirad que va desde lo más íntimo hacia lo universal, transformando el recuerdo y el silencio en geometría, luz y color.
Inspirada en los ajuares que madres y abuelas preparaban con esmero, Débora Regalado revisita esta tradición desde una perspectiva contemporánea, otorgándole una nueva dimensión artística. En sus obras, el color deja de ser un mero adorno para convertirse en lenguaje, energía y memoria.
Se da la circunstancia que esta artista ha participado en el programa ‘Comisariado 2023’ patrocinado por la Consejería de Cultura, donde se eligió su proyecto ‘Sutilezas del Color’ que fue mostrado el pasado mes de agosto en la Casa de Cultura 'Hermilio Alcalde del Rio' de Torrelavega.
Débora Regalado-Blanco es una artista visual con una trayectoria nacional que ha llevado su trabajo a importantes galerías y museos de Andalucía, Salamanca y Cantabria. Su obra se caracteriza por una investigación meticulosa del color y la geometría, utilizando estas herramientas para explorar y representar la realidad de maneras nuevas y sorprendentes. A lo largo de su carrera, ha sido finalista en el premio de artes plásticas 2023 y ha trabajado en el estudio de Simón Zabell y Jesús Zurita como asistente del primero.
Doctor Madrazo
El centro cultural Doctor Madrazo acoge hasta el viernes, día 23, el ciclo de cine mudo ‘El universo silente de Tod Browning’ cuyas proyecciones se llevarán a cabo en cinco sesiones, cuatro de las cuales serán dobles.
Tod Browning (1880–1962) fue una de las figuras más enigmáticas y singulares del cine estadounidense de la primera mitad del siglo XX. Nacido en Louisville, Kentucky, y marcado desde joven por el mundo del espectáculo ambulante, los circos y las ferias de rarezas, Browning canalizó esas experiencias en una filmografía fascinante, poblada por ladrones elegantes, criminales torturados, ilusionistas oscuros y seres marginados.
Antes de alcanzar la celebridad con títulos como ‘Drácula’ (1931) y la maldita ‘Freaks’ (1932), Browning forjó un universo propio durante la era del cine mudo, especialmente en colaboración con el actor Lon Chaney. Su obra de este periodo, a menudo ignorada o reducida a mero preludio del horror clásico, revela una visión coherente y obsesiva, centrada en la transgresión, la doble identidad, la impostura y la fragilidad del cuerpo humano como vehículo de drama y redención.
Este ciclo propone un recorrido cronológico por sus largometrajes mudos, incluyendo obras clave como ‘The Unholy Three’, ‘The Unknown’ o ‘The Show’, junto con piezas menos conocidas que permiten trazar la evolución de un autor que, entre el melodrama criminal y el expresionismo oscuro, anticipó muchas de las ansiedades del cine moderno. Entre la fascinación y el espanto, el cine de Tod Browning sigue interpelando nuestros límites: los del cuerpo, los de la mirada y los de la compasión.