Condenado el dueño de un bar en Santoña a dos años de prisión y a pagar 142.000 euros por una estafa a una clienta con deterioro cognitivo
Debido a la cantidad, la defensa de este hombre pidió restablecer el pago en el plazo de cinco años con 2.333 euros al mes
El dueño de un bar en Santoña ha sido condenado a dos años de prisión y a pagar 142.000 euros por una estafa, durante 14 meses, a una clienta con deterioro cognitivo.
El juicio tuvo lugar ayer, jueves, en la Audiencia Provincial de Cantabria y las dos partes llegaron a un acuerdo, de tal forma que la Fiscalía ha rebajado de cuatro a dos años su petición de cárcel para el hombre.
Debido a la cantidad, la defensa de este hombre pidió restablecer el pago en el plazo de cinco años, 2.333 euros al mes y al mismo tiempo tendrá que pagar 1.080 euros de multa y no podrá, en cinco años, aproximarse ni comunicarse con la mujer.
El magistrado de la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria ha declarado la firmeza del acuerdo y señalado que en sentencia se resolverá la suspensión de pena solicitada por la defensa. Hay que tener en cuenta que la fiscal fiscal no se ha opuesto a la petición de suspensión de la pena de cárcel al condenado, a quien no les constan antecedentes penales, siempre que no delinca en los próximos cuatro años y abone la indemnización estipulada.
Los hechos
La Fiscalía explicó que el acusado, “movido por la idea de obtener de forma rápida un ilícito beneficio” y “prevaliéndose de la amistad y confianza que tenía” con una mujer mayor que acudía diariamente a su bar, “consiguió persuadirla” para que, a lo largo de 14 meses, le entregara grandes cantidades de dinero.
Así, el hombre “utilizó distintas argucias y embustes” para convencerla tras aprovecharse de datos de su vida que la mujer le había confiado.
De esta manera, logró, por ejemplo, que le entregara dinero para recuperar unas joyas que le hurtaron a la mujer, o que le diera otra cantidad para recuperar un dinero que prestó años atrás a un sobrino.
La Fiscalía señaló que la mujer le entregó hasta 187.000 euros, mientras que la acusación particular cifra el quebranto en 237.500 euros.
Como autor de un delito continuado de estafa, el Ministerio Público solicitó para el acusado cuatro años de prisión, 3.240 euros de multa y prohibición de aproximarse y comunicar con la mujer durante cinco años.
Por su parte, la acusación particular eleva la petición de pena a seis años de cárcel y 4.320 euros de multa, y la petición de indemnización difiere entre las dos acusaciones en función de la cantidad que estiman sustraída.