martes. 23.04.2024
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El doctor Enrique Diego Madrazo se convierte en el ilustre número 20 de la ruta santanderina

La alcaldesa Gema Igual (PP) presidió el acto de homenaje en la calle Santa Lucía 51, lugar donde creó el famoso sanatorio que tanto significó en la atención de la salud de los vecinos de la ciudad

Un momento del descubrimiento de la placa al doctor en Santander.
Un momento del descubrimiento de la placa al doctor en Santander.
El doctor Enrique Diego Madrazo se convierte en el ilustre número 20 de la ruta santanderina

El doctor Enrique Diego Madrazo se ha convertido hoy en el ilustre número 20 de la ruta santanderina con la colocación de una placa en su honor en la calle Santa Lucía 51, lugar donde creó el famoso sanatorio que tanto significó en la atención de la salud de los vecinos de la ciudad.

La alcaldesa Gema Igual (PP) ha sido la encargada de presidir este acto de homenaje en el que ha estado acompañada por la concejala de Turismo, Miriam Díaz; por Manuel Oria, su sobrino tataranieto; por Javier Hernández de Sande, presidente del Colegio de Médicos; y por Juan Ruiz Gutiérrez, ex alcalde de Vega de Pas y autor del prólogo del libro en homenaje al doctor, entre otros familiares y amigos.

Durante su intervención, Igual ha destacado la “inmensa” labor que desarrolló Diego Madrazo al crear en 1869 el sanatorio que llevaba su nombre, una clínica con capacidad para atender a 120 pacientes.

Tal y como ha detallado, su objetivo era crear una Escuela de Cirugía alternativa a la oficial, extender sus conocimientos y practicar una cirugía moderna. Y el resultado fue tan positivo que el sanatorio sería reconocido como uno de los mejores de Europa.

También ha recordado que, unos años antes, en 1893, se hizo cargo de la dirección del Hospital San Rafael con motivo de la explosión del Cabo Machichaco de forma que, bajo su dirección, el centro atendió a las decenas de heridos en la catástrofe.

“Su carácter innovador y su apuesta por los nuevos métodos le sitúan como uno de los nombres más importantes del escenario científico e intelectual de finales del siglo XIX y primeros del XX”, ha destacado.

Igual ha remarcado que su vinculación con esta ciudad fue “muy estrecha y fructífera”, y su legado y todo lo que aportó en beneficio de Santander y de sus ciudadanos “es lo que hoy tratamos de reconocer en este acto sencillo pero lleno de contenido y sentimiento”.

Finalmente, ha señalado que el reconocimiento de Santander a Diego Madrazo también se puede constatar en otros detalles institucionales, como el Centro Cultural Doctor Madrazo, dependiente del Ayuntamiento, que fue inaugurado el día 11 de marzo de 1984 y cuyo nombre constituyó un homenaje de la ciudad al insigne doctor o el de una calle con su nombre también.

Sobre Diego Madrazo

El doctor Enrique Diego-Madrazo, que nació el día 28 de febrero de 1850 en Vega de Pas y falleció el día 8 de noviembre de 1942 en Santander, realizó el bachillerato en el colegio de los Escolapios de Villacarriedo, estudió Medicina en Valladolid terminando sus estudios en 1870 y obteniendo en 1871 el doctorado en Medicina y Cirugía en Madrid.

En su estancia europea, no sólo conocerá los grandes avances técnicos de la época, también el pensamiento humanístico europeo. En su periplo europeo, toma conciencia del retraso de la medicina española.

Es nombrado en 1893 director del Hospital de San Rafael de Santander y fue reconocido como uno de los cirujanos españoles más prestigiosos de su época: literato, intelectual y filántropo de relevancia nacional Enrique Diego-Madrazo y Azcona, más conocido en el ambiente sanitario de España y en el local de Cantabria.

También creó escuelas, de carácter laico, con el objetivo de que el niño tuviera libertad y estuviera en contacto con la naturaleza.

Su trayectoria fue reconocida en toda Europa, recibiendo varios homenajes en vida (1926 y 1932). Pero, la última década de su vida sería amarga, y en 1934, tras un proceso judicial, perderá la dirección del sanatorio.

Poco después, sus ideas liberales y republicanas, de corte socialista, le llevaría a ser encarcelado en la Prisión Central de Santander (finales de 1937), de donde saldría ciego y gravemente enfermo en 1941. Un año después, el 8 de noviembre de 1942, fallecería en Santander.