Condenado por llamar “moro de mierda, moro y maricón al camarero de una cafetería que frecuentó en Santander

Ciudad de Santander. R.A.

El implicado sentenciado por un delito continuado de odio a 15 meses de prisión y el pago de una indemnización de 4.515 euros

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado hoy, miércoles, a 15 meses de prisión, 813 euros de multa y el pago de una indemnización de 4.515 euros a un hombre que reiteradamente se dirigía al camarero llamándole “moro”, “moro de mierda” y “maricón”.

Además, se le ha inhabilitado para profesión u oficio educativo, deportivo o de tiempo libre por un periodo de cinco años y quince meses.

En una audiencia preliminar celebrada esta mañana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, el hombre ha reconocido los hechos, ha expresado sentirse “muy arrepentido” y se ha comprometido a pagar al perjudicado, de origen marroquí, toda la indemnización, de la que ya ha consignado judicialmente 1.539 euros.

Por ese motivo, ha sido condenado como autor de un delito continuado de odio con la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad penal de reparación de daño.

La sentencia ha sido declarada firme y el Tribunal ha anunciado que, dado que el hombre carece de antecedentes penales, la pena queda suspendida por un periodo de tres años con la condición de que no vuelva a delinquir y complete el pago de la indemnización, a razón de 150 euros mensuales.

Actitud xenófoba y humillante

Según los hechos que se recogen en la sentencia, desde que este camarero entró a trabajar en la cafetería, el acusado, quien frecuentó el establecimiento en Santander, “de manera reiterada y en presencia de clientes y otros trabajadores, llamó al trabajador ‘moro’ y en otras ocasiones se dirige con expresiones como ‘moro de mierda’, ‘vete a tu país moro de mierda’ o ‘maricón’”.

“Igualmente, cuando no está presente el denunciante, el acusado, con la misma actitud xenófoba y humillante, les pregunta a los demás trabajadores ‘¿hoy no trabaja el moro de mierda?’”, señala.

Además, en una ocasión en la que el acusado se encontró con el denunciante en otro establecimiento, aquel, ante los amigos de este “y con idea de humillarle y menospreciarle, le profirió las mismas expresiones que en todas las anteriores ocasiones”.

El perjudicado padeció “un cuadro estresante desadaptativo reactivo con componente ansioso y depresivo”, que cesó al terminar la situación causante una vez que presentó denuncia.