sábado. 18.04.2026
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Destroza, presuntamente, un piso en la calle del Aro en Santoña tras su desahucio por el impago del alquiler y del agua por parte de su novia

La Guardia Civil desalojó ayer, viernes, al novio de la inquilina atrincherado en la vivienda y tras intervenir un cerrajero en la puerta principal

Estado del interior del piso.
Estado del interior del piso.
Destroza, presuntamente, un piso en la calle del Aro en Santoña tras su desahucio por el impago del alquiler y del agua por parte de su novia

Los casos de okupación e inquiokupación siguen generando problemas a los propietarios de las viviendas e inmuebles en España. Uno de los últimos casos se ha producido ayer, viernes, en la calle del Aro, en Santoña, donde el novio de la inquilina, presuntamente destrozó los muebles de un piso, un tercero de 110 metros cuadrados, tras su desahucio por el impago del alquiler y el canon de agua. Por parte de su novia.

El piso se sitúa en la calle del Aro.
El piso se sitúa en la calle del Aro.

 Así, lo relata la santoñesa G.B.S, propietaria de la vivienda junto a su marido L.R., quien decidió alquilar el piso hace casi cinco años por 475 euros al mes a una mujer del mismo municipio y a la que conocía. El objetivo, según explica, nunca ha sido especular, sino ingresar una cantidad que sirviese para afrontar los gastos de sus hijos en la Universidad en un futuro.

Hace dos años, el precio aumento a 500 euros y durante ese tiempo los pagos fueron correctos y con normalidad, hasta que en el año 2024 empezaron a producirse los primeros impagos puntual que después el padre cubrió con su dinero. Después, los impagos fueron más continuos, pero los propietarios optaron por dejar de reclamar la mensualidad a su padre.

A ello, se unió que, debido a un embargo de su cuenta por parte de Hacienda, los afectados se enteraron que la inquilina llevaba sin pagar el canon de agua durante cuatro años.

A partir de ese momento, la primera decisión fue contratar un abogado para conseguir que saliera del piso. Con la intención de llegar a un acuerdo amistoso, los propietarios se reunieron con ella, M.L, natural de Santoña, y su padre, de tal forma que la propuesta pasó por el hecho de que la implicada abandonase el piso y se trasladase a vivir a una vivienda vacía, propiedad de su familia.

Al mismo tiempo, se pretendió llegar a un acuerdo para que pagase la deuda poco a poco, cifrada en 2.500 euros por el servicio de agua y alrededor de 9.000 por la renta, según una sentencia firme del Juzgado de Santoña.

“Aunque en un principio ella, delante de su padre, da el visto bueno al acuerdo, luego no firmó nada y no se llevó a cabo”, aclaró la propietaria.

Debido a que el acuerdo no obtuvo una respuesta positiva, el proceso judicial continuó y en julio del año 2025 se interpone la demanda en el Juzgado de Santoña, donde la inquilina, citada a declarar, ni se persona en el juicio ni presenta alegaciones, motivo por el que hace dos meses, la Justicia dicta la orden de desahucio.

Un desahucio que se debió llevar a cabo ayer, viernes, con la presencia de los responsables del Juzgado, los propietarios, la procuradora y su abogado, así como la Guardia Civil.

En ese instante, la mujer sacó sus pertenencias de la vivienda, pero para sorpresa de los presentes su novio, natural de Santoña, se atrincheró en el piso como un okupa, explicó G.B.S., lo que motivó la presencia de más efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Local.

Tras un intento de negociación para facilitar su salida, que no fructificó, un cerrajero tuvo que intervenir ante la barricada creada con los muebles que colocó el atrincherado por detrás de la puerta de entrada, mientras escucharon sonidos sobre cómo reventó todo el mobiliario de la vivienda.

Imagen de una puerta de la vivienda.
Imagen de una puerta de la vivienda.

Tras actuar con un ariete, el cerrajero logró abrir la puerta y los agentes detuvieron al implicado que hoy sábado ha sido visto por la propietaria en la calle. “No ha estado ni 24 horas detenido”, puntualizó.

“La casa está destrozada, no se puede salvar nada, con astillas, basura y suciedad, además de moho en las duchas, fregadero y las bazas de los dos aseos y heces de perro y orinas”, describió la afectada y dueña de la vivienda.

Tras narrar esta experiencia, G.B.S anunció que volverá a los juzgados para presentar una demanda contra la inquilina y su novio.

Desde su punto de vista, hoy en día alquilar una casa supone un riesgo grande y hay que disponer de dinero para los gastos del abogado a la hora de tramitar el desahucio, y en este caso para volver a poner en condiciones la propiedad.

Aun así, esta mala experiencia sufrida le ha servicio para reflexionar y considerar que no siempre la persona vulnerable es quien deja de pagar, ya que en este caso la familia ha ayudado a esta mujer con dinero en su alquiler. “A veces creemos que por ser extranjero o pertenecer a una etnia no van a pagar el alquiler, y no es así. Y estos casos, afectan realmente a las personas que en realidad necesitan un piso para vivir”, comentó.

Indignada por lo sucedido y ante situaciones sobre cómo actúan ciertas personas en la propiedad privada, esta santoñesa intuye que como está la Ley le va salir gratis a los afectados. “En el caso de la inquilina, si cobra algo más del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), le podrán quitar alrededor de 80 euros al mes, con lo cual tardará años en pagar lo adeudado”, reseñó.

Y mientras tanto y para concluir, los propietarios del piso adelantan que se les ha quitado las ganas de seguir alquilando esta vivienda.