‘Entre bobos anda el juego’, entre el original y la copia
El Palacio de Festivales de Cantabria acogió la representación de esta obra d teatro dirigida por Paco Carrillo
FICHA TÉCNICA:
-Teatro: ‘Entre bobos anda el juego’, de Francisco de Rojas. Versión: Fernando Ramos. Dirección: Paco Carrillo. Producción: Verbo Producciones y Festival de Teatro Clásico de Cáceres. Intérpretes: María José Guerrero, Beatriz Solís, Pedro Montero, Fernando Ramos, Rubén Arcas, Dani Jaén y Manuel Menárquez. Vestuario: Verónica Conejo. Iluminación: Francisco Cordero. Palacio de Festivales de Cantabria, Sala Pereda. Jueves, día 15 de enero de 2026.
Qué bien sienta disfrutar de una buena comedia que nos distraiga de los vaivenes de este siglo tan alterado que estamos viviendo. Y si esa comedia proviene de uno de los escritores fetiche del Siglo de Oro como Francisco de Rojas, pues mejor imposible. ‘Entre bobos anda el juego’ es la propuesta que hemos podido ver en el Palacio de Festivales, en una producción de Verbo Producciones y el Festival de Teatro Clásico de Cáceres, con una versión “actualizada” por Fernando Ramos y la dirección de Paco Carrillo.
Está de moda últimamente revisar títulos clásicos del teatro en verso “para acercarlos al público de hoy”. La disculpa de acercar estas joyas a la generación actual, no tiene justificación, salvo en muy contadas escenas. Es el público el que debe acercarse a la obra y no al revés. Parece que el público de hoy fuera tonto o ignorante y no tenga capacidad para la comprensión y el divertimento más audaz de situaciones grotescas tan bien descritas en nuestra literatura.
La versión de Fernando Ramos transforma los versos en prosa en esta “comedia de figurón”, sustituye lugares, pensamientos y diálogos en situaciones actuales, aprovechando cierto toque reivindicativo sobre algunos temas, como el empoderamiento de la mujer, que en su época eran inviables. Mantiene el tono esperpéntico de las andanzas de un grupo de personajes cortos de intelecto y de dudosa moralidad. Los elementos típicos de la comedia de enredo están presentes lo que hace disfrutar al público.
Hay exceso de “morcillas” en el texto prosificado, con referencias constantes a temas actuales e incluso a letras de canciones muy reconocibles, jugando con la comedia de puertas y el esperpento. Potencia la figura de la protagonista, Doña Isabel de Peralta, como una mujer feminista que se opone a ser parte de un contrato entre su padre y su pretendiente. Es excelente el vestuario diseñado por Verónica Conejo que enriquece y sitúa a la perfección a cada personaje.
A pesar de la transformación del texto, y alguna poda de escenas prescindibles, el conjunto del reparto funciona muy bien, con gran expresividad corporal y vocal (no se utilizan micrófonos), donde todos demuestran una gran preparación cómico/dramática para las “comedias de figurón” cercano a la comedia de “capa y espada”. Manuel Menárquez interpreta a un Don Lucas del Cigarral lleno de humanidad, rayando la inocencia. Beatriz Solís está reconocible y elegante en su papel de Doña Isabel.
A destacar el gran trabajo escénico y físico de Pedro Montero en su personaje de Cabellera (estupendo en su transmutación de enano con lámpara) y a Dani Jaén en el personaje estrambótico de Don Luis. Ambos juegan con la exageración y la hipérbole en sus personajes al más puro estilo de la “commedia dell’arte”. Llevan la caricatura al extremo, consiguiendo las risas del público, aunque en el límite de lo reiterativo perdiendo en ocasiones el factor sorpresa. Estupendos el resto del reparto, María José Guerrero en su doble papel de criada y de Doña Alfonsa, el propio Fernando Ramos como Don Antonio y Rubén Arcas como Don Pedro.
A pesar del “aggiornamento” del fantástico texto de Francisco de Rojas, el público que llenó la sala, disfruta con estos personajes tan excéntricos y chiflados, y con estas historias rocambolescas que fueron fuente de inspiración en las obras maestras de nuestra literatura. Lean ustedes la versión original y luego comparen con la copia.