Torrelavega nombra Hijo Adoptivo a Jorge Miguel Amaral Oliveira por su contribución al desarrollo industrial y social de la ciudad
El acto reconoció la trayectoria del exdirector general de Solvay España y Portugal y su compromiso con el futuro industrial de la ciudad
El Ayuntamiento de Torrelavega ha entregado hoy, jueves, el título de Hijo Adoptivo de la ciudad a Jorge Miguel Amaral Oliveira, la máxima distinción honorífica que concede el Consistorio, en reconocimiento a una trayectoria profesional estrechamente ligada a Solvay y a su contribución al desarrollo industrial, económico, social y medioambiental del municipio.
El acto institucional, celebrado en la Sala Mauro Muriedas, ha servido para reconocer no sólo su labor al frente de la compañía, sino también su compromiso con Torrelavega y su forma de entender la relación entre una gran empresa y la ciudad en la que desarrolla su actividad. El nombramiento fue aprobado por el Pleno de la Corporación Municipal el 29 de abril de 2025.
Durante su intervención, el alcalde Javier López Estrada (PRC) destacó que el nombramiento de Jorge Miguel Amaral Oliveira como Hijo Adoptivo trasciende el reconocimiento a una brillante trayectoria profesional para poner en valor una forma de entender la industria estrechamente vinculada al desarrollo de Torrelavega.
En este sentido, subrayó que Jorge Oliveira supo entender desde el primer momento que el futuro de Solvay y el de la ciudad debían avanzar de la mano, recordando la estrecha vinculación que ambas mantienen desde hace más de un siglo y defendiendo la necesidad de seguir apostando por una industria fuerte, competitiva y sostenible. Tras recordar la estrecha vinculación que ambas mantienen desde hace más de un siglo, defendió la necesidad de seguir apostando por una industria fuerte, competitiva y sostenible, "Torrelavega fue industria. Torrelavega es industria. Y Torrelavega va a seguir siendo industria".
El regidor municipal destacó su “vinculación total con la ciudad” desde su llegada a la dirección de la planta de Solvay en Torrelavega e incidió en que una de las principales aportaciones de Jorge Oliveira fue entender que "una gran empresa no puede vivir de espaldas a la ciudad en la que se encuentra y que tampoco una ciudad industrial puede avanzar dando la espalda a sus empresas", una filosofía que trasladó a su gestión manteniendo una relación constante con trabajadores, representantes sindicales, instituciones, clubes deportivos, asociaciones y con el conjunto de la sociedad torrelaveguense. A su juicio, esa presencia "diaria, discreta y constante" forma parte también del legado que hoy reconoce la ciudad.
Asimismo, puso en valor su capacidad para afrontar algunos de los principales retos de la industria química durante la última década, impulsando proyectos que han reforzado la competitividad y la sostenibilidad de Solvay en Torrelavega.
Entre ellos destacó el proceso de transición energética de la planta mediante el proyecto de cogeneración con biomasa, llamado a convertirse en una de las mayores instalaciones de estas características en España, así como otras decisiones estratégicas que han contribuido a asegurar el futuro industrial de la comarca. Y se refirió también la llegada de Bondalti como ejemplo de esa capacidad para encontrar soluciones en momentos complejos, subrayando que "no te limitaste a cerrar una etapa. Ayudaste a abrir otra".
En la parte final de su intervención, el regidor defendió la responsabilidad de las instituciones de reconocer públicamente a quienes han contribuido al bienestar colectivo "por encima de los objetivos políticos, de las diferencias ideológicas y de cualquier interés circunstancial". En ese contexto, concluyó dirigiéndose al homenajeado con unas palabras que resumieron el sentido del acto, "hoy no te convertimos en hijo de Torrelavega. Hoy nos limitamos a reconocer públicamente algo que tus actos ya habían demostrado desde hace muchos años. Que formas parte de esta ciudad".
Por su parte, Jorge Miguel Amaral Oliveira pronunció un discurso en el que recorrió algunos de los momentos más importantes de su vida y agradeció el reconocimiento recibido. Tomando como punto de partida la conocida reflexión del poeta John Donne, recordó que las personas son el resultado de los lugares en los que han vivido y de quienes han compartido su camino, situando a Torrelavega entre esos lugares que han marcado su vida, "Torrelavega forma parte de mí”.
El nuevo Hijo Adoptivo confesó que esta distinción tiene para él un significado que trasciende el reconocimiento institucional, "no siento que hoy esté recibiendo únicamente una distinción. Siento que estoy recibiendo el abrazo de una ciudad", señaló, definiendo ese abrazo como el de una ciudad que le acogió, donde trabajó, aprendió y terminó sintiéndose en casa.
Durante su intervención reivindicó el valor de las personas por encima de cualquier logro profesional, asegurando que "la mayoría de nuestras historias no son historias sobre empresas, ni sobre edificios, ni sobre títulos. Son historias sobre personas", y defendió la importancia de seguir aprendiendo, creer en los equipos y aprovechar las oportunidades que ofrece la vida. También quiso compartir el reconocimiento con su familia, sus amigos, sus compañeros de Solvay y todas las personas que le han acompañado a lo largo de su trayectoria.
Como cierre de su intervención resumió el vínculo que mantiene con Torrelavega, "yo no nací en esta ciudad. Pero una parte muy importante de mí, sí, nació aquí".
La concejala de Protocolo, Ana González, fue la encargada de dar lectura al acuerdo plenario y a los méritos que fundamentan la concesión de esta distinción que busca reconocer "su destacada trayectoria profesional y su contribución al desarrollo industrial, económico y social del municipio". Entre ellos destacó la trayectoria de Jorge Oliveira al frente de Solvay en Torrelavega y posteriormente como director general de Solvay para España y Portugal; su contribución a la modernización del tejido productivo, la atracción de inversiones y la generación de empleo; el impulso a proyectos de sostenibilidad y descarbonización, como la restauración ambiental de la cantera de Cuchía o la reducción de emisiones de CO₂; el fortalecimiento de la presencia de Solvay en la ciudad y su implicación en iniciativas empresariales, sociales y culturales, consolidándose como un referente empresarial y humano para Torrelavega.
El consejero de Industria, Eduardo Arasti (PP), ha reconocido la labor de Jorge Oliveira al frente de la planta de Solvay en Torrelavega, así como su compromiso con la Comunidad Autónoma desde su responsabilidad también como director general de la multinacional belga en España y Portugal.
Al mismo tiempo, ha recordado su vinculación con la empresa química en diferentes puestos de relevancia y en diferentes países durante casi cuarenta años, si bien ha insistido en su papel “crucial” al frente de la fábrica de Barreda, cargo desde el que ha contribuido al progreso económico y social de Torrelavega y Cantabria con dedicación y renuncias personales que requieren de "grandes dosis de visión, pasión y convicción".
Además de impulsar la fábrica de Barreda, el consejero ha valorado que Oliveira ha sentado las bases de su futuro y ha reiterado el apoyo del Gobierno al proyecto de cogeneración de biomasa, proyecto que declaró de carácter estratégico el año pasado y que supondrá una inversión de 250 millones de euros.
En este sentido, ha destacado que el proyecto de transición energética de Solvay va a cambiar su modelo de producción, sustituyendo el carbón por las nuevas energías renovables porque, en su opinión, "se trata de un proyecto indispensable para garantizar el futuro de la fábrica de Barreda y crucial, por su gran envergadura, para la competitividad de la compañía, que opera a unos costes por emisiones de dióxido de carbono que no tienen sus principales competidores".
Finalmente, ha asegurado que el Gobierno de Cantabria seguirá colaborando "en todo lo necesario" con Solvay, "como hemos hecho desde que se inició esta legislatura, defendiendo los intereses de Solvay y los intereses de Cantabria".
El acto reunió a numerosas autoridades y representantes de la vida institucional, empresarial y social de Cantabria, entre ellos el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE); el consejero de Industria, Pedro Aresti (PP); el expresidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC); miembros de la Corporación Municipal y diputados del Parlamento de Cantabria.
También asistieron representantes de Solvay, Bondalti, empresas de la comarca, organizaciones empresariales y sindicales, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, además de familiares, amigos y antiguos compañeros de Jorge Miguel Amaral Oliveira. La ceremonia contó con la actuación de la Agrupación de Danzas Nuestra Señora de las Nieves, de Tanos, y del músico Néstor de la Osa.
Trayectoria
Ingeniero químico, Jorge Miguel Amaral Oliveira inició su trayectoria profesional en Solvay en 1986 como ingeniero de procesos y proyectos de la unidad de producción de carbonato sódico en la fábrica de Póvoa (Portugal).
Posteriormente, en calidad de jefe de departamento, fue trasladado a las instalaciones de peróxido de hidrógeno. En 2001 se incorporó a la planta de Warrington, en Gran Bretaña, como jefe de producción y cuatro años más tarde fue nombrado director general de Solvay en Reino Unido.
De regreso a Lisboa, en 2008 Oliveira se hizo cargo de la dirección de las instalaciones de Póvoa de Santa Iria y en octubre de 2011 fue nombrado director general de Solvay Portugal y Solvay Interox.
En España, desde junio de 2014 y hasta finales de 2024, se ocupó de la dirección de la planta de Torrelavega, el mayor complejo industrial del Grupo en la Península Ibérica y una de las unidades de producción de carbonato sódico y derivados más competitivas de Europa. Actualmente, continúa ejerciendo como director general de la multinacional química belga en España y Portugal.
Como alto directivo de Solvay, Jorge Miguel Amaral Oliveira ha pertenecido y participado activamente en diversas organizaciones empresariales e industriales en Reino Unido, Portugal y España.