La Policía Nacional detiene en Santander a un hombre por cuatro presuntos delitos distintos en siete días

Vehículo de la Policía Nacional de Santander.

Los agentes imputan al posible autor los delitos de hurto de efectos y uso de vehículo sustraído en El Bosque, en Entrambasaguas, un delito de hurto de un bolso en la zona del Paseo de Pereda y el robo con fuerza perpetrado en un establecimiento hostelero de la ciudad

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Santander a un individuo por cuatro presuntos delitos diferentes cometidos en un intervalo de siete días: por un hurto de efectos y de uso de vehículo sustraído en El Bosque, en Entrambasaguas, un hurto de un bolso en el Paseo de Pereda y un robo con fuerza en un establecimiento hostelero de Santander. La colaboración ciudadana fue determinante para la resolución de los hechos.

En la noche del día 16 de agosto, una mujer, sentada en una terraza del Paseo de Pereda, notó que alguien movía el bolso que tenía colgado de la silla.

Al girarse, vio a un hombre que huía a la carrera con su bolso, motivo por el que fue perseguido por varios testigos, de los cuales, uno de ellos pudo arrebatarle el bolso al individuo y devolvérselo a la propietaria, mientras que otros lograron interceptarlo y ponerlo a disposición de la Policía Nacional que llegó al lugar instantes después.

Recuperado el bolso por la propietaria, la propietaria comprobó que no faltaba nada. El valor del bolso y su contenido, entre lo que se hallaba su cartera con documentación, dinero y su teléfono móvil, superaba los 400 euros.

Recabada toda la información necesaria, los agentes procedieron a la detención de ese varón como presunto autor de un delito de hurto, siendo trasladado a dependencias policiales para la elaboración del atestado.

Documentación y llaves

Una vez en dependencias se le realizó un cacheo preventivo, de tal forma que la Policía Nacional localizó, entre sus pertenencias, documentación ajena y una llave de vehículo. Al ser interpelado por estos objetos, el detenido manifestó que encontró esa documentación en un vehículo que había sustraído en Entrambasaguas días antes.

Por medio del Centro Inteligente de Mando, Comunicación y Control (Cimacc) 091 se contactó con los padres del titular de la documentación hallada, quienes confirmaron que dos días antes, a su hijo le robaron la furgoneta de la empresa para la que trabaja y así como la documentación personal de éste que tendía en su interior.

A partir de ahí se hicieron cargo del asunto, investigadores especializados en este tipo de delitos contra el patrimonio, pudiendo constatar que el día 13 de agosto se había interpuesto una denuncia en el Puesto de Camargo de la Guardia Civil por la sustracción de una furgoneta esa misma mañana en El Bosque, en Entrambasaguas, la cual era propiedad de una empresa, siendo utilizada por varios empleados que la dejaron con las llaves puestas toda vez que estaban trabajando cerca de ella. Además, en el interior del vehículo había mochilas con documentación y efectos personales de esos empleados.

Los agentes pudieron confirmar que los efectos hallados en poder del detenido, resultaron ser la llave del vehículo sustraído, así como la documentación personal de uno de los empleados.

Del mismo modo, comprobaron que al vehículo ya no le constaba ningún señalamiento por sustracción, ya que había sido recuperado por su propietario dos días después de la sustracción.

A la vista del resultado de las diligencias de investigación realizadas, al detenido se le atribuyó también un delito de hurto de efectos y otro de hurto uso de vehículo.

Establecimiento hostelero

En la madrugada del día 18 de agosto, el investigado perpetró un robo con fuerza en un establecimiento hostelero próximo a la S-20 en Santander, forzando una persiana metálica y fracturando el cristal de una puerta de acceso para apoderarse de la caja registradora, que contenía 190 euros.

El Cimacc-091 recibió el aviso de una central de alarmas, informando que una persona con capucha se encontraba rebuscando en el interior del local a la vez que estaba sonando la alarma. Una patrulla se desplazó de inmediato y localizó cerca del lugar a una persona agazapada detrás de un contenedor, manipulando una caja registradora. Al percatarse de la presencia policial, el individuo arrojó la caja y varios billetes al suelo y emprendió la huida, siendo interceptado por los agentes.

Los agentes comprobaron que la caja registradora tenía la parte frontal forzada y que junto a ella había 190 euros en billetes. En el establecimiento verificaron que la persiana metálica estaba forzada y que la puerta interior tenía el cristal fracturado, faltando además la caja registradora.

El individuo fue detenido como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas y trasladado a dependencias policiales. Tras los dos primeros atestados, hurto de bolso, hurto de uso de vehículo y hurto de mochilas con documentación, el detenido fue puesto a disposición judicial, donde se decretó su puesta en libertad provisional.

Respecto al tercer hecho, robo con fuerza, el detenido fue igualmente puesto a disposición judicial, decretando al Autoridad judicial su puesta en libertad.

La Policía Nacional destaca que la colaboración ciudadana fue primordial para el éxito de las intervenciones, especialmente en el caso del Paseo de Pereda, donde varios testigos persiguieron, recuperaron el bolso y retuvieron al presunto autor hasta la llegada de los agentes.