El Tribunal de Santoña declara que María Hazas Fernández, de Escalante, fue condenada en 1938 a 12 años de prisión por ser “de izquierdas” y “hacer públicas sus ideas”

Municipio de Escalante. R.A.

La implicada fue sometida a un juicio sumarísimo, a pesar de ser civil, y se le privó de libertad por ser esposa del alcalde de Escalante, fusilado meses antes

El titular de la plaza número uno del Tribunal de Instancia de Santoña ha declarado que María Hazas Fernández, de Escalante, fue condenada en 1938 a 12 años de prisión “por tener supuestamente una ideología de izquierdas y no ser recatada, es decir, hacer públicas sus ideas”.

En un auto dado a conocer hoy, martes, el juez señaló que María Hazas Fernández, esposa del alcalde de Escalante fusilado meses antes, “fue sometida a un juicio sumarísimo a pesar de ser civil” y condenada a prisión “con exclusión o negación absoluta de cualquier derecho de defensa”.

María Hazas Hernández “no cometió delito alguno” y “se le privó de libertad por ser esposa de Pedro Fernández Alonso”. Además, “sufrió graves secuelas psicológicas y físicas derivadas de su cautiverio durante más de dos años y por el posterior control en libertad vigilada”.

La resolución acuerda que se oficie al archivo correspondiente a fin de que se inscriba en el expediente judicial la declaración de nulidad de la condena.

El juez atiende así a la solicitud de la Fiscalía de Memoria Democrática, que promovió un expediente de jurisdicción voluntaria para la declaración judicial sobre hechos pasados tras recibir la solicitud de las nietas de María Hazas Fernández.

Según la prueba documental recogida en el procedimiento, fue condenada junto a otras 11mujeres a las que se atribuyó “de manera conjunta y general” su pertenencia “a partidos de izquierdas que no se recataban en publicar, figurando en manifestaciones como las celebradas el primero de mayo”.

Además, las nietas testificaron en la vista oral celebrada ante el Tribunal de Instancia de Santoña que fue encarcelada a pesar de estar embarazada y que le permitieron salir durante un mes para dar a luz, regresando después a prisión junto a su hija.

El juez declara que María Hazas Fernández “sufrió las consecuencias de lo anterior durante su vida, imperando el silencio respecto del ámbito familiar”, que fue condenada “a la miseria económica y marcada como roja”, y que “sufrió con especial dureza la privación de libertad de su hija menor de edad”.