Multado un monitor de surf en Santoña por pintar un mural en una torre de Viesgo en Berria
La Policía Local requisó también el material de trabajo y los amigos y amistades del artista organizan hoy, miércoles, una fiesta para recaudar fondos y pagar la sanción
Su afición por el arte, agradecer al pueblo de Santoña la acogida que le han prestado y su ilusión y entusiasmo por mejorar la imagen han llevado a un monitor de surf a intervenir, por medio de un mural, en una torre de electricidad de la empresa Viesgo, ubicada en Berria.
Como consecuencia de esta iniciativa, Juan Solanas Romero, natural de Madrid y de 20 años de edad, ha sido multado por la Policía Local con una cifra que, aún desconoce, pero que, en su opinión, puede rondar entre los 150 y los 300 euros.
La vinculación de este madrileño con Santoña viene desde los 10 años edad, momento en el que comienza a veranear en este pueblo, motivado por la práctica del de este deporte y perfeccionar su nivel.
A los seis años descubrió una tabla de surf de su tío cuando veraneaba en Marbella. Tras aprender sólo, dentro de lo posible, a coger olas en esta localidad del Mediterráneo, comenzó a veranear con su familia en Cantabria y se inició en las clases de surf en Berria.
A partir de los 16 años se convirtió en monitor de surf durante todo el verano e incluso en invierno se desplaza algunos fines de semana en autobús hasta Santoña para continuar con el deporte que le gusta y en el que ha logrado mejorar su nivel.
En estos años, Juan Solanas destaca cómo le han acogido en Santoña y Berria, tanto las escuelas, los otros surfistas como los vecinos, así como la confianza depositada en su persona y la oportunidad que le han concedido para impartir clases. “Nos cuidamos entre nosotros, surfeamos juntos y me acogieron como a uno más. Mi amor por Berria crece y crece cada día”, aseguró.
De igual forma, este madrileño tiene afición por el mundo del arte y, de hecho, aunque se considera autodidacta, ha recibido cierta formación de su familia. Su abuela fue artista y su madrina profesora de arte en Estados Unidos, además de que la Corona de La Almudena es obra de un familiar suyo.
En el presente verano, a Juan Solanas se le pasa por la mente realizar un grafiti con su firma en la torre de electricidad, que denomina El Piruli. Sin embargo, al final apuesta por realizar, por primera vez en su trayectoria, un mural público con una mención a los locales de Berria que permitieron a los surfistas guardar sus tablas de surf. De ahí, aparece su rótulo ‘Only Parakasradiers’, al mismo tiempo que quiere dejar una obra para que disfruten las familias y los niños con el fin de agradecer la acogida recibida en este pueblo que ha hecho, a su juicio, que se sienta como si fuese su casa.
Admite que conocía que la torre es de propiedad privada y sin pedir permiso a los dueños al considerar que no se lo iban a conceder, empezó a limpiar las fachadas de los grafitis existentes para crear un lienzo blanco y a partir de ese momento plasmar un mural que guste a los vecinos y visitantes. “No he intentado trasmitir ningún mensaje, ni buscar la fama, sino crear un mural que se agradezca a la vista”, comentó.
A principios del mes de agosto, el surfista inició la actuación sobre una fachada, ya que en las otras dos intervinieron dos colaboradores. Lo habitual es trabajar de noche al considerar que estuvo pintando de forma ilegal por no pedir permiso. Sin embargo, realizó este trabajo a la luz del día, sobre las 20.30 horas, cuando terminaba de impartir las clases de surf en la escuela.
La sensación de calma a la hora de trabajar y retocar su obra que le ofrece Berria, le llevó, al tercer día, a ser interceptado por la Policía Local. “Creo que los agentes venían buscando otra cosa, estuvieron un buen rato, me vieron y pasaron de largo, pero hicieron su trabajo”, señala a la hora de explicar esa primera toma de contacto con la Policía Local.
Tiraron fotografías del mural, me identificaron y me incautaron el material de pintar, valorado en 150 euros y pagado con su propio dinero, describió.
Juan Solanas explicó que facilitó todo a los agentes en ese diálogo para no empeorar la situación que calificó de prepotente, chulesca y con falta de profesionalidad ante un joven de 20 años.
“Eché de menos una conversación normal y por no bajarse los agentes al nivel de un joven de 20 años me entró la risa por la impotencia, pero en realidad estaba jodido”, reseño.
A su entender no considera que haya cometido un acto vandálico, aunque para la Ley lo es, y adelanta que no existe una denuncia por parte del propietario. “Aun así, por la falta de permiso, es ilegal” y reconoce que le multarán con entre 150 y 300 euros.
Tras esta situación vivida, el artista explicó que el mural no está concluido, aunque le gustaría completar la obra e incluir el rótulo ‘Welcome to Berriafornia’, ya que además muchas familias siguieron el proceso creativo durante los tres días.
De igual forma, sus amigos y amistades han organizado una fiesta recaudatoria para hoy, miércoles, a las 20.00 horas en Berria, con música, bingo musical y sorteos bajo los lemas ‘Ante las injusticias, solidaridad’ y ‘No multan a Juan, nos multan a todos’.
Ante esta fiesta, el implicado declaró que se siente mal por la imprudencia al tiempo que agradece la iniciativa que vivirá como la unión de Berria y de quienes le apoyan de forma moral. “Es suficiente, demasiado apoyo que no esperaba. Estoy sorprendido, se juntan varias emociones raras, se rechaza el trato recibido y supone que me enamoré más de Santoña y sus gentes”, indicó.
A pesar de este percance, este madrileño remarca que Santoña ha sido su casa, le han acogido muy bien desde niño y Berria es una playa espectacular para surfear con olas perfectas, con tranquilidad y calma y en un paraje precioso. “Tengo una paz y una calma que no consigo en ningún otro lado”, hizo hincapié.
Además, no se olvidó de destacar un pueblo como Santoña, que define como precioso, con su monte, marismas, paseo marítimo, las fortificaciones, su historia o el Faro del Caballo que le llaman el Bali Español.
Así, que su intención es quedarse a vivir en Santoña si encuentra trabajo, a poder ser en el sector de la automoción, y le gustaría también realizar murales en espacios públicos tras solicitar los permisos necesarios.
Ayuntamiento
El alcalde de Santoña, Jesús Gullart (Santoñeses), ha ofrecido la versión institucional. En primer lugar, el regidor municipal ha matizado que el primer paso debió dirigirse al Consistorio para, en caso de tratarse del ámbito privado, solicitar información sobre sus propietarios.
“No ha hecho las gestiones como debería y lo lógico es que sufra una multa por actuar en un espacio privado. No se puede criminalizar ni culpabilizar a la Policía Local”, insistió.
A su juicio, no se puede fomentar el incumplimiento de las normas y el arte no está reñido con cumplir las normas y más cuando el artista reconoce que actuó mal.
Por otro lado, el Ayuntamiento agregó que no está en contra de las manifestaciones artísticas y mantiene las puertas abiertas a Juan Solanas y otros pintores.
De hecho, Gullart puso como ejemplo los casos de artistas que han contactado y solicitado permiso con los dueños de varios muros privados, como en la calle Santander o la Verde con Abad Paterno, y han realizado un mural.
Respecto al posible comportamiento de los policías locales, el alcalde puntualizó que no estuvo en la intervención y desconoce la veracidad de las acusaciones, si bien adelantó que la multa puede ascender entre los 150 y los 300 euros.
Para finalizar, no esconde que organizar la fiesta, a la que está invitado, es una iniciativa genial para recaudar y abonar la multa.