Aprobado de manera definitiva el Plan Parcial de Brisa del Cantábrico en Meruelo
El consejero de Fomento, Roberto Media (PP), destacó que este acuerdo supone “un paso decisivo” para hacer realidad el primer proyecto de cohousing para personas mayores de Cantabria
La Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Crotu) ha acordado la aprobación definitiva del Plan Parcial de Brisa del Cantábrico, en San Miguel de Meruelo, un nuevo paso para avanzar en el desarrollo de esta iniciativa de alojamientos colaborativos autogestionados, conocido como cohousing, para personas mayores.
El consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media (PP), ha valorado este acuerdo como “un paso decisivo” para hacer realidad un proyecto que llevaba trece años de tramitación y que, a su juicio, constituye "un modelo innovador de convivencia para un envejecimiento más humano, saludable y sostenible".
Con la aprobación de este Plan Parcial, Media ha explicado que se continúa adelante hacia la ejecución de este proyecto impulsado por una cooperativa sin ánimo de lucro que cuenta actualmente con 372 personas socias.
Además, el consejero ha puesto como ejemplo la colaboración entre esta entidad social y las administraciones públicas para impulsar una respuesta a los nuevos retos derivados del envejecimiento de la población.
En este sentido, ha subrayado que Brisa del Cantábrico permitirá desarrollar un modelo de convivencia y de cuidados "que aspira a convertirse en una referencia a nivel nacional" y que tendrá una repercusión positiva tanto para el municipio de Meruelo como para el conjunto de Cantabria.
Proyecto pionero
Brisa del Cantábrico se desarrollará sobre una parcela de 89.000 metros cuadrados en San Miguel de Meruelo, un terreno que fue recalificado como urbanizable dotacional para la implantación de este equipamiento a través de una modificación puntual del planeamiento aprobada definitivamente en 2023.
El proyecto incluye 200 alojamientos de uso privativo, edificios y espacios comunes para la convivencia, viviendas con apoyos y unidades específicas destinadas a la atención de personas en situación de dependencia.
El modelo se desarrollará bajo un régimen cooperativo de cesión de uso y está concebido como una alternativa residencial estable para personas mayores, basada en el envejecimiento activo, la participación comunitaria, la sostenibilidad ambiental y un modelo integral de cuidados que permita a los residentes permanecer en el complejo durante todas las etapas de su vida.
El diseño del proyecto incorpora además criterios de eficiencia energética y sostenibilidad, con medidas dirigidas a favorecer el ahorro energético, la gestión responsable del agua, la movilidad compartida y la integración del complejo en el entorno, así como espacios abiertos a la participación de los vecinos del municipio.