Desarrollo Rural no identifica los motivos de la muerte de 44 aves en la ría de San Martín tras los análisis

Municipio de Suances. R.A.

Cinco gaviotas reidoras, afectadas y rescatadas, han sido tratadas en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre y devueltas a su hábitat

La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria informa que, tras lo análisis, no ha identificado de forma concluyente el agente causante de las muertes registradas en 44 aves silvestres aparecidas muertas en la ría de San Martín

Desde que se detectaron los primeros ejemplares afectados, los servicios veterinarios llevaron a cabo una investigación diagnóstica completa sobre las principales enfermedades que podrían estar relacionadas con este episodio, que fueron realizados en distintos laboratorios.

En concreto, se han analizado seis posibles causas: gripe aviar, enfermedad de Newcastle, fiebre del Nilo, botulismo, salmonelosis y pasteurelosis.

Las pruebas realizadas mediante técnicas de PCR para la detección de gripe aviar, enfermedad de Newcastle y fiebre del Nilo Occidental han arrojado resultados negativos. En este sentido, la Consejería ha destacado que estos resultados permiten descartar de manera concluyente la presencia de estas enfermedades en los animales analizados. Asimismo, las pruebas efectuadas para detectar pasteurelosis también resultaron negativas.

En los análisis realizados sí se consiguió aislar salmonella, sin embargo, los especialistas han determinado que este hallazgo no explica la mortalidad observada y, además, los síntomas que presentan los ejemplares recogidos no son compatibles con un proceso de mortalidad aguda por esta causa.

Desde la Consejería consideran que la sintomatología observada en los animales apuntaba inicialmente hacia un posible episodio de botulismo. Entre los signos detectados figuraban parálisis flácida, incapacidad para mantenerse erguidos y sintomatología nerviosa compatible con esta enfermedad. En estos casos, los animales presentaban una pérdida progresiva del tono muscular.

No obstante, pese a que los indicios clínicos eran compatibles con el botulismo, los análisis realizados no han logrado aislar de forma concluyente la toxina botulínica responsable de la enfermedad, ni confirmar la presencia del agente causal en cantidad suficiente para establecer un diagnóstico definitivo.

La Consejería recuerda que los episodios de botulismo aviar son relativamente frecuentes durante los meses más cálidos del año y suelen verse favorecidos por condiciones ambientales muy concretas, como elevadas temperaturas, escasa renovación del agua y situaciones de bajo nivel de oxígeno.

En este sentido, las condiciones registradas este verano en algunas zonas de la ría podrían haber favorecido el desarrollo de este tipo de procesos, aunque los resultados analíticos obtenidos no permiten confirmarlo.

Por todo ello, la Consejería traslada que la causa exacta de la mortalidad no ha podido determinarse con certeza, aunque la sintomatología observada resulta compatible con un episodio de botulismo aviar, la ausencia de resultados concluyentes impide atribuir oficialmente las muertes a esta enfermedad.

La Consejería de Desarrollo Rural continuará realizando labores de vigilancia sanitaria sobre la fauna silvestre y mantendrá el seguimiento de la situación en coordinación con los servicios veterinarios especializados, con el objetivo de garantizar una rápida detección de cualquier incidencia que pudiera afectar a la salud animal o al medio natural.