La familia Domínguez celebró su encuentro en Argoños y Santoña

Familia Domínguez en Santoña. R.A.

Un total de 70 integrantes participaron en este acto que sirvió para intercambiar recuerdos y anécdotas

La familia Domínguez se reunió el pasado domingo, día 14 de junio, con la celebración de una misa en la iglesia del Salvador en Argoños, y la toma del aperitivo y posterior comida en Santoña.

Un acto que sirvió para intercambiar recuerdos y anécdotas y al que asistieron 70 integrantes, entre primos, tíos, hermanos y cónyuges, en su mayoría procedentes del barrio de Ancillo, en Argoños, así como de Meruelo y Santoña.

Entre los más longevos se encuentran Miguel Domínguez, de 83 años, Conchita Vejo, de 90; Santiago Bayón, de 93, y el alcalde de Meruelo, Evaristo Domínguez, 78, mientras que entre las más jóvenes se sitúa Noa Domínguez con 14 meses.

José Domínguez emigró de Galicia a Cantabria, tras casarse con Amparo Dosal fijaron su residencia en Argoños en enero de 1926 y fruto de su unión nacieron 10 hijos, aunque dos fallecieron muy jóvenes, a los cuatro meses y a los cuatro años.

Una familia emprendedora

La familia Domínguez se ha caracterizado por generar la actividad emprendedora entre sus integrantes. Si ya el abuelo José inició el comercio de las almejas del barrio de Ancillo en Bilbao, donde eran muy apreciadas, luego le siguió su hijo mayor, Pepín, que en 1961 inauguró el Bar El Caserío, uno de los establecimientos icónicos de Santoña con la especialidad en jamones, croquetas con tacos de jamón y tortilla de patata, asegura Alfonso Domínguez.

La sala continúo con Tinuca y la pescadería que lleva su nombre en Noja, donde comercializó todo tipo de pescados con venta ambulante y servicio a domicilio, sin dejar de lado Manolín con la bolera y el bar.

A ellos se une Carlos, que de encargado de la fábrica Parodi pasó a ser uno de los primeros taxistas de Santoña y después fundó el bar La Tierruca en este municipio.

Amparín también trabajo en el comercio del pescado y surtió a la pescadería Casovalle de Santander. Después, con su marido, empezaron a construir los primeros bloques de pisos en Argoños pisos que facilitaron trabajo y la adquisición de viviendas a los vecinos que venían a trabajar a la zona.

La faceta de emprender un negocio prosiguió con Miguel y su Taller Domínguez, de chapa y pintura, en Santoña, para a posteriori fundar el Hotel Solymar en Argoños y la inmobiliaria en Santoña.

De igual forma, Evaristo, alcalde de Meruelo desde las primeras elecciones democráticas con mayoría absoluta, fundó con su esposa la panadería que lleva su nombre en este municipio en Meruelo.

Como anécdota, la bisabuela Generosa como buena gallega tenía terror al mar y pidió a los abuelos que no dejaran a sus hijos salir a la mar a trabajar que "mejor donde pisa el buey", decía ella. "Todos la hicieron caso", comentó Alfonso Domínguez.