La carroza ‘Quimera’, de Mi Vidas Local, ganadora de la Batalla de Flores en Laredo
‘Eutopía’, de Agrupa2 ocupó la segunda posición, y ‘Hagan juego’, de Come golayu que lo ha hechu güela, obtuvó el tercer puesto
La carroza ‘Quimera’, de Mi Vidas Loca, ha sido la ganadora de la Batalla de Flores en Laredo, seguida de ‘Eutopía’, de Agrupa2, y ‘Hagan juego’, de Come golayu que lo ha hechu güela, que ha obtenido el tercer puesto.
Durante el evento se han entregado además dos distinciones honoríficas. El coreógrafo y presentador cántabro Javier Castillo ‘Poty’ ha recibido el título de Carrocista Mayor, mientras que Antonio Pascual Torre ha sido reconocido como Carrocista Veterano. Ambos han sido los encargados de realizar el tradicional corte de cinta que marca el inicio del desfile de carrozas.
La consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia (PP) y el consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva (PP), además del delegado del Gobierno, Pedro Casares (PSOE) han asistido hoy, viernes, a la Batalla de Flores de Laredo, Fiesta de Interés Turístico Nacional, en la que un total de 14 carrozas han desfilado por la Alameda Miramar acompañadas de peñas, bandas de música y grupos de danzas.
El Ejecutivo autonómico ha destacado la importancia de una celebración centenaria que constituye una de las principales señas de identidad de Laredo y una cita de referencia dentro del calendario festivo y cultural de Cantabria, tanto por su capacidad de atracción de visitantes como por la creatividad y el trabajo artesanal que hay detrás de cada una de las carrozas.
Asimismo, ha felicitado tanto a los galardonados como al conjunto de carrocistas, al tiempo que ha puesto especialmente en valor la dedicación de todas las personas que hacen posible cada edición, preservando una tradición que combina maestría, talento y participación popular y que se transmite de generación en generación.
La celebración, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2011, aspira a alcanzar el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Internacional, una distinción que contribuiría a reforzar la proyección exterior de uno de los acontecimientos festivos más singulares de Cantabria.