CRÍTICA

Los Marcos Históricos, el “otro FIS”

Los tres músicos en su concierto.

Son 31 actuaciones repartidas por los más importantes escenarios de Cantabria, entre iglesias románicas, claustros, cuevas o auditorios emblemáticos

FICHA TÉCNICA:

-Festival Internacional de Santander. Ciclo Marcos Históricos. Francesca Dego, violín. Alessandro Carbonare, clarinete. Alessandro Taverna, piano. Obras de Gian Carlo Menotti, Igor Stravinski, Georges Gershwin y Béla Bartók. Claustro de la Catedral de Santander. Martes, día 4 de agosto de 2026.

Dentro del amplio programa que compone la actual edición del Festival Internacional de Santander, es de agradecer el capítulo dedicado al repertorio menos trillado, con obras contemporáneas y del barroco en el ciclo de los Marcos Históricos, tan completo y amplio que podríamos decir que es “el otro FIS”. Son 31 actuaciones repartidas por los más importantes escenarios de Cantabria, entre iglesias románicas, claustros, cuevas o auditorios emblemáticos.

Con gran acierto, desde la llegada de Cosme Marina a la dirección del FIS, se apuesta por los grandes conjuntos europeos y no solo a los españoles. Nombres como La Real Cámara, La Ritirata, Duo Elysium, Capella de Ministrers, Vincenzo Capezzuto, Cuarteto Casals, o la gran organista Montserrat Torrent que, a sus increíbles 100 años, recibirá un merecido homenaje en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Torrelavega.

Uno de los escenarios que se ha recuperado para este ciclo es el Claustro de la Catedral de Santander, donde hace años se hicieron grandes veladas musicales y ahora recupera su actividad. Es un escenario perfecto para músicas de cámara, ambiente recogido y bucólico, muy apropiado para un festival veraniego. Aquí es donde ha empezado el ciclo de los Marcos de la presente edición.

El programa estuvo dedicado a música para piano, violín y clarinete del siglo XX, con obras de Menotti, Stravinski, Gershwin y Bartók. Músicos de primera línea conformaron el terceto, la violinista italoamericana Francesca Dego, el clarinetista italiano Alessandro Carbonare, y el pianista italiano Alessandro Taverna. Los tres músicos con prestigiosas carreras artísticas, evidencian una asombrosa conjunción entre los tres, la seguridad en las entradas y dinámicas se nota con una simple mirada entre ellos, consiguiendo ejecuciones precisas en perfecta armonía.

La Catedral de Santander estuvo repleto de público.

Se notó su complicidad desde el inicio, con el trío para violín, clarinete y piano de Menotti, con una expresividad melódica que dejaba ver las distintas disonancias en la estructura de los tres movimientos, especial en el Andante espressivo puro de lirismo nostálgico. Con Stravinski se notó el cambio melódico con la suite para violín, clarinete y piano de ‘L’Histoire du soldat’, donde se notan los acentos rítmicos cambiantes, ostinatos y ciertas disonancias que se pueden apreciar a lo largo de sus cinco movimientos, en especial en su final ‘Dance du diable’, en perfecta ejecución por los tres músicos.

Con Gershwin se pudo apreciar la belleza de ‘Ballads from Porgy and Bess’, en versión de suite de cámara, con sus melodías de jazz sinfónico, blues y góspel entre el piano, el violín y el clarinete, formando un terceto íntimo lleno de lirismo. Y para romper esquemas, un final con Béla Bartók y sus ‘Contrasts’, contrastes de timbres melódicos de especial dificultad, con ese primer motivo, ‘Verbunkos’, danza de reclutamiento, y su final con ‘Sebes’, la danza rápida que exige claridad de ejecución y precisión melódica.

Los tres músicos demostraron su calidad técnica y precisión armónica, con cambios en el uso del violín (de sonoridad clarísima) buscando distintas afinaciones, o del clarinete con diversas tonalidades.

Ante el éxito obtenido con el público que llenaba el Claustro catedralicio, los músicos regalaron dos propinas interesantes: un ejemplo de la música klezmer, de ambiente tradicional judío, y una página de música para trío de Poulenc. El sonido lejano de las gaviotas y palomas por los jardines, completaron el ambiente nocturno festivalero.