La Mahler Chamber Orchestra abre, junto al genio del piano Daniil Trifonov y el maestro Daniel Harding, la programación sinfónica del 75 Festival Internacional de Santander

English Chamber Orchestra.

La English Chamber Orchestra, con la pianista Elisabeth Leonskaja como solista y dirigida por Marzena Diakun, tomará la Sala Argenta dos días después, el domingo, día 9 de agosto

Tras las funciones de ‘La flauta mágica’, el 75 Festival Internacional de Santander inaugura su programación sinfónica y de piano con tres citas de primera magnitud. La primera, el viernes, día 7 de agosto, con la Mahler Chamber Orchestra, a la batuta del maestro Daniel Harding y con el genio del piano Daniil Trifonov como solista.

Tras ella llegarán la English Chamber Orchestra, con la directora Marzena Diakun y la pianista Elisabeth Leonskaja; y el recital de piano de Grigory Sokolov. Tres programas que, en esta edición de aniversario, representan la mejor tradición orquestal y pianística del FIS, y que parten con las localidades de venta anticipada ya agotadas para los dos conciertos sinfónicos.

Mañana, viernes, la Sala Argenta (20.00 horas) dará la bienvenida a una de las nuevas estrellas de este Festival, Daniil Trifonov. Su debut en Santander ha despertado un enorme interés, acompasado a la figura del maestro Daniel Harding, actual director musical de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia de Roma y recientemente designado como sucesor de Gustavo Dudamel en el cargo de director musical y artístico de la Filarmónica de Los Ángeles (LA Phil). Harding asumirá el cargo de manera oficial al inicio de la temporada 2027-2028, con un contrato de seis años.

Trifonov interpretará como solista el ‘Concierto para piano y orquesta n.º 1 en re menor, op. 15’, de Johannes Brahms (1833–1897), compuesto entre 1854 y 1858 y considerado, por derecho propio, una obra maestra del romanticismo. Caracterizado por su tono trágico y dramático, en él la orquesta dialoga de igual a igual con el piano, para construir una obra a gran escala sinfónica y de profundo trasfondo emocional, vinculado a la crisis por el intento de suicidio de Robert Schumann.

Combinando una técnica consumada con una sensibilidad y profundidad excepcionales, las interpretaciones de Trifonov despiertan admiración. Figuras legendarias como Martha Argerich creen que «lo tiene todo y más: ternura y también un toque demoníaco. Nunca había oído nada igual. Para The Times es «sin duda el pianista más asombroso de nuestra era». Nacido en Nizhni Nóvgorod en 1991, Daniil Trifonov comenzó su formación musical a los cinco años y asistió a la Escuela de Música Gnessin de Moscú como alumno de Tatiana Zelikman, antes de continuar sus estudios de piano con Sergei Babayan en el Instituto de Música de Cleveland. También ha estudiado composición y escribe música para piano, conjunto de cámara y orquesta.

Director Musical de la Orquesta de París entre 2016 y 2019 y Director Invitado Principal de la Orquesta Sinfónica de Londres entre 2007 y 2017, Daniel Harding ha recibido el título vitalicio de Director Laureado de la Mahler Chamber Orchestra (MCO), con la que lleva trabajado durante más de 20 años. Invitado habitual de las orquestas más importantes del mundo, como la Filarmónica de Viena, la Filarmónica de Berlín, la Orquesta Real del Concertgebouw, la Orquesta Sinfónica de la Rundfunk de Baviera, la Staatskapelle de Dresde, la Orquesta Sinfónica de Londres o la Filarmonica della Scala, en 2002 recibió el título de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por parte del Gobierno Francés, y en 2017 fue nombrado Oficial de las Artes y las Letras. En 2012 fue elegido miembro de la Real Academia Sueca de Música, y en 2021 recibió la Orden del Imperio Británico (CBE) en la ceremonia de Año Nuevo. Es también piloto de línea aérea.

Desde que se fundó en 1997, la Mahler Chamber Orchestra (MCO) se ha consolidado como una de las orquestas de cámara más reconocidas del mundo. Funcionando como un «colectivo global», la MCO está liderada por sus propios músicos en colaboración con su oficina central, que tiene sede en Berlín. Los miembros de la orquesta, que vienen de unos veinticinco países diferentes, se reúnen para cada gira o proyecto. El diálogo inherente a la música de cámara y la escucha atenta y unánime son fundamentales en el sonido del grupo; una filosofía inspirada por el mentor fundador de la orquesta, Claudio Abbado, que la MCO denomina The Sound of Listening (El sonido de la escucha).

La ‘Sinfonía n.º 8 en sol mayor, op. 88’, de Antonín Dvořák completa esta primera cita sinfónica.

Amigos del FIS

Y si el programa de mañana marca el debut en el Festival Internacional de Santander de Daniil Trifonov, el concierto del día 9 (Sala Argenta, 20 h) traerá por primera vez al FIS a la maestra Marzena Diakun, que la próxima temporada asumirá el cargo de directora titular de la Orquesta Filarmónica Estatal Rheinische Philharmonie de Koblenz (Alemania).

Marzena Diakun.

Aclamada por su inmenso temperamento artístico y su poder de convicción en el podio, la directora polaca destaca por sus interpretaciones plenas equilibrio, riqueza de matices y profundidad de sentimientos. También por su concepción magistral unida a un arte gestual poco común, así como por su capacidad para obtener de la orquesta densidad y expresividad hasta en el más mínimo detalle.

Para este concierto, la maestra se pondrá al frente de la English Chamber Orchestra en un programa compuesto, en la primera parte, por la ‘Sinfonía n.º 44 en mi menor, Hob. I:44’, Fúnebre, de Joseph Haydn (1732–1808) y el ‘Concierto para piano n.º 12 en la mayor, K. 414’, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791), con Elisabeth Leonskaja como solista. En la segunda parte sonará la ‘Sinfonía n.º 5 en si bemol mayor, D 485’, de Franz Schubert (1797–1828), en una jornada que cuenta con el patrocinio de la Asociación de Amigos del Festival Internacional de Santander.

La pianista Elisabeth Leonskaja es una de las intérpretes más importantes de nuestro tiempo. En 2020, recibió el International Classical Music Award (ICMA) por el conjunto de su obra. Unos años antes, fue nombrada «Sacerdotisa del Arte», la más alta distinción de su Georgia natal. Su país de adopción, Austria, también le concedió la Cruz de Honor Austriaca de Primera Clase para la Ciencia y el Arte, recompensando sus destacados servicios a la cultura del país. En 2024, Londres le concedió la Medalla Wigmore Hall.

El legendario pianista Sviatoslav Richter, que reconoció y alentó muy pronto el extraordinario talento de Elisabeth Leonskaja, fomentó su desarrollo artístico. Su colaboración, convertida en amistad, perduró hasta la muerte de Richter en 1997.

En 1978, Elisabeth Leonskaja abandonó la Unión Soviética rumbo a Austria y celebró el comienzo de su gran carrera con un inolvidable concierto en el Festival de Salzburgo. Desde entonces, actúa como solista por todo el mundo con los mejores directores y orquestas, además de ofrecer recitales en todas las grandes salas de conciertos de Europa.

La English Chamber Orchestra es reconocida internacionalmente por su enérgico virtuosismo y su cautivadora versatilidad, con más de seis décadas actuando en el Reino Unido y a nivel mundial. Fundada en 1960, la orquesta cautiva al público con un amplísimo repertorio, desde el Barroco hasta composiciones contemporáneas, siendo la orquesta de cámara más grabada del mundo. Desde sus inicios ha trabajado con las figuras más significativas de la música clásica, comenzando por su primer mecenas, Benjamin Britten, y continúa manteniendo los más altos estándares musicales internacionales, a la vez que fomenta nuevos talentos y celebra lo mejor de la música y la maestría musical británicas.

Su Majestad el Rey Carlos III ha sido mecenas desde 1977, y la orquesta ha actuado en nume-rosos eventos reales, incluyendo el primer concierto retransmitido desde el Palacio de Buckingham y la reciente ceremonia de Coronación. También ha grabado numerosas bandas sonoras de películas de éxito, incluyendo las premiadas partituras de Dario Marianelli para Expiación y Orgullo y Prejuicio.

Aunque las localidades de venta anticipada están ya agotadas, a las 11.00 del día de cada concierto saldrán a la venta las entradas que, conforme a la normativa de Cantabria, han de reservarse para el día del espectáculo.

El regreso de Sokolov

Para cerrar este primer tramo de conciertos, el martes 11 de agosto regresará a Santander Grigory Sokolov, maestro e intérprete imprescindible que protagonizará, a las 20 horas y en la Sala Argenta, el recital de piano de esta edición del Festival, donde hará gala de la expresiva belleza y la conmovedora honestidad de su arte interpretativo.

La poesía del pianista ruso, que cobra vida con mística intensidad en su ejecución al teclado, nace de un profundo conocimiento de las obras de su vasto repertorio. Ampliamente reconocido como uno de los mejores pianistas de la historia, para este reencuentro con el público del FIS ha seleccionado dos obras de Ludwig van Beethoven (la Sonata para piano n.º 4 en mi bemol mayor, op. 7’; y sus seis Bagatelas, op. 126) y la ‘Sonata para piano n.º 21 en si bemol mayor, D. 960’, de Franz Schubert.

Grigory Sokolov nació en Leningrado (ahora San Petersburgo) el 18 de abril de 1950. Comenzó́ a tocar el piano a los cinco años y, dos años después, empezó sus estudios con Liya Zelikhman en la Escuela Especial Central del Conservatorio de Leningrado.

Más adelante recibió clases de Moisey Khalfin en el Conservatorio de Leningrado y dio su recital debut en Leningrado en 1962. El talento prodigioso de Sokolov fue reconocido en 1966 cuando, a los 16 años, se convirtió en el pianista más joven en recibir el Primer Premio y la Medalla de Oro en el Concurso Internacional de Piano Chaikovski en Moscú, siendo su trabajo alabado por Emil Gilels, presidente del jurado del concurso.

Si bien Grigory Sokolov realizó grandes giras por Estados Unidos y Japón en la década de 1970, su talento artístico evolucionó y maduró lejos del foco internacional. Sus grabaciones en directo de la época soviética adquirieron un estatus casi mítico en Occidente, prueba de un artista completamente único, como ningún otro, pero a su vez nutrido de la tradición rusa del piano.

Tras el colapso de la Unión Soviética, Sokolov comenzó a actuar en los principales auditorios y festivales de Europa. Ha actuado como concertista solista con orquestas del más alto nivel, trabajando entre otras con la Filarmónica de Nueva York, Orquesta Real del Concertgebouw de Ámsterdam, Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera y Filarmónica de Munich, antes de tomar la decisión de centrarse exclusivamente en ofrecer recitales en solitario, de los que ofrece unos 70 cada temporada.

Sokolov presta especial atención al mecanismo y la configuración de los instrumentos que toca. Pasa horas explorando sus características físicas, consultando y colaborando con técnicos de piano para alcanzar sus requisitos ideales. «Se necesitan horas para entender el piano, porque cada uno tiene su propia personalidad y tocamos juntos», explica. La fusión entre artista e instrumento es de vital importancia para el flujo de las ideas musicales de Sokolov. Moderando el uso del pedal, logra evocar desde las gradaciones tonales y de textura más sutiles hasta los contrastes de sonido más poderosos, únicamente a través de la pura brillantez de su trabajo técnico.

El carismático talento artístico de Grigory Sokolov tiene el poder de cultivar la concentración necesaria para que el público contemple incluso las composiciones más conocidas desde nuevas perspectivas. En el recital, consigue sumergir a los oyentes en una estrecha relación con la música, que trasciende cuestiones de exhibición superficial y espectacularidad para revelar un significado espiritual más profundo. El arte interpretativo de Sokolov se basa en los sólidos cimientos de su personalidad única.