CRÍTICA

Comienza el maratón musical veraniego de Santander

Concierto inaugural del Encuentro de Música y Academia.

El Palacio de Festivales acogió el concierto inaugural del Encuentro de Música y Academia

-FICHA TÉCNICA

-Encuentro de Música y Academia 2026. Concierto inaugural. Béla Bartók: Suite de Danzas para orquesta, Sz. 77 BB 86a. Zoltán Kodály: Danzas de Galánta para orquesta. Johannes Brahms: sinfonía n° 1, op. 68. Orquesta Sinfónica Freixenet del Encuentro. Director: Jaime Martín. Palacio de Festivales de Cantabria, Sala Argenta. Martes, día 7 de julio de 2026.

Como todos los años, el mes de julio es el comienzo de una actividad musical en Santander y en toda Cantabria que se convierte en punto de referencia para aficionados y profesionales. El pistoletazo de salida lo han dado, de nuevo, los Encuentros de Música y Academia que organiza la Escuela Superior de Música Reina Sofía, y que este año celebran su 25 aniversario.

Estos Encuentros auspiciados por Paloma O’Shea como directora de la Escuela Reina Sofía, se han convertido en una referencia europea de la educación musical.

La finalidad de estos Encuentros es reunir en Santander, a un selecto grupo de estudiantes de música seleccionados por Conservatorios de toda Europa, para recibir el magisterio de grandes maestros y la oportunidad de formar parte de la orquesta que se forma con ellos. Esa orquesta la llegan a formar más de 60 jóvenes músicos de alto nivel que se juntan en un encuentro artístico y académico durante el mes de julio.

Las clases magistrales se alternan con actuaciones a lo largo de toda Cantabria, además del Palacio de Festivales en Santander. El concierto inaugural de estos Encuentros ha estado a cargo de la orquesta formada por los mejores músicos seleccionados, denominada Orquesta Sinfónica Freixenet del Encuentro, y dirigidos en esta ocasión por el maestro cántabro Jaime Martín.

Jaime Martín, (Santander, 1965), director titular de la Sinfónica de Melbourne y de la Orquesta de Cámara de Los Ángeles, es de sobra conocido. Además de su intensa actividad como director, lo complementa con su actividad pedagógica con jóvenes músicos. Su trato afable y un estilo entusiasta le lleva a tener cercanía y carisma con los músicos, y la cercanía es recíproca.  

El director Jaime Martín.

Para este concierto inaugural, Martín preparó un programa entre poco habitual y el romanticismo más celebrado. Esta alternancia en el repertorio es fundamental para la formación de los músicos, pudiendo experimentar diferentes estilos y técnicas. Dos autores húngaros, Béla Bartók y Zoltán Kodály, con obras escritas para celebraciones importantes, se alternaron con la Sinfonía n° 1 de Brahms, todo un reto de concertación y expresividad.

Empezar con la Suite de Danzas para orquesta de Bartók, estrenada en 1923 para conmemorar la unificación de Buda y Pest, es apuntar alto. Concertación y afinación claras a lo largo de los seis movimientos, con especial atención a las trompas y piano, con buena expresividad de las melodías folklóricas húngaras. Martín dirigió con gesto claro en una obra de técnica nada fácil.

Mucho más lírica las Danzas de Galánta de Kodály, estrenada en 1933, donde las cuerdas, estupendos los cellos, y ese fantástico solo de clarinete, pudieron lucirse con dinámicas claras y musicalidad expresiva de las danzas folclóricas típicas de la región de Galánta.

Brahms

El plato fuerte vendría con la primera sinfonía de Brahms. Aquí hubo buena comunicación entre Jaime Martín y sus músicos, consiguiendo momentos de gran belleza. El sonido límpido del viento metal, así como de toda la sección de cuerdas, reflejaba el alto nivel de los músicos seleccionados. Especial atención al Andante sostenuto del segundo movimiento, llegando al Adagio-Allegro final con especial sonoridad y riqueza de matices. Tal vez, se echará de menos algo más de contrastes en ciertos pasajes, debido al estilo efusivo que Martín imprimió en algunos momentos. Aún así, la orquesta respondió con perfecta afinación con un final pletórico y bien conjuntado.

Después de un programa tan exigente no hacía falta tocar nada más de propina. Quedaron claros el alto nivel académico y artístico de los músicos, con momentos de especial belleza y sonoridad. Lo podrán seguir demostrando en los distintos conciertos programados durante el mes de julio a lo largo y ancho de distintas localidades de Cantabria.

Y cuando concluya todo lo programado, el maratón musical seguirá sin solución de continuidad, enlazando el mes de agosto con la 75 edición del Festival Internacional de Santander, que, tanto a su inicio como en su clausura, la ópera tendrá especial protagonismo. Mozart y su Flauta mágica y Wagner con su Anillo del Nibelungo, están invitados.

La Orquesta Sinfónica Freixenet del Encuentro estará por primera vez en el foso del Palacio de Festivales, acompañando a Tamino, Pamina, la Reina de la Noche y demás personajes de la fábula masónica de Schikaneder.