La Guardia Civil desmantela una red criminal oculta en Bilbao y Castro Urdiales especializada en estafas empresariales y blanqueo de capitales

Un momento de la Operación Amaraum.

La investigación se inició tras la denuncia presentada por una empresa riojana, víctima de una estafa que superó los 65.000 euros y la red criminal operó desde Bilbao y Castro Urdiales, con un alto grado de coordinación y un elevado nivel de especialización tecnológica

La Guardia Civil ha detenido a cinco personas, cuatro varones y una mujer, de entre 40 y 68 años, ocultos en Bilbao y Castro Urdiales por su presunta implicación en una red dedicada a la comisión de estafas online y al blanqueo de los beneficios obtenidos ilícitamente.

A los detenidos, de nacionalidades española, rumana y argentina, se les atribuyen, en distintos grados de participación, los delitos de pertenencia a organización criminal, estafa, blanqueo de capitales, falsedad documental y usurpación de estado civil.

La investigación permitió constatar la existencia de una estructura organizada y jerarquizada en la que cada integrante desempeñaba funciones específicas. Mientras unos se encargaban de captar a las víctimas mediante engaños relacionados con operaciones comerciales, otros gestionaban la recepción, distribución y ocultación de los fondos obtenidos fraudulentamente.

Para dificultar la acción policial, este entramado criminal creaba sociedades mercantiles instrumentales y utilizaba cuentas bancarias a nombre de terceros, conocidos en el argot policial como “mulas”. Por medio de estas cuentas canalizaban y fraccionaban los fondos con el objetivo de impedir su trazabilidad. Asimismo, emplearon documentación falsa y suplantaban la identidad de personas y empresas para generar confianza entre las víctimas.

Un instante de las detenciones.

La investigación, llevada a cabo por agentes del Equipo de Delitos Tecnológicos (Edite) y el Equipo @, se inició tras la denuncia presentada por una empresa riojana que alertó de haber sido víctima de una estafa por medio de Internet.

La mercantil recibió una oferta comercial, supuestamente emitida por una operadora intermediaria en la venta de hidrocarburos, con la que llegó a formalizar un acuerdo para la adquisición de combustible por un importe de 65.431,96 euros, tras varios intercambios de correos electrónicos y una conversación telefónica.

Una vez realizada la transferencia bancaria, la empresa solicitó los códigos necesarios para retirar el combustible sin obtener respuesta. Al contactar directamente con la compañía, sus responsables confirmaron que no habían realizado ninguna operación comercial ni eran titulares de la cuenta bancaria facilitada, quedando así evidenciado el engaño.

Las primeras actuaciones policiales permitieron bloquear de urgencia la cuenta bancaria receptora de los fondos defraudados, en la que, en ese momento, únicamente quedaban 1.666,25 euros.

Tras el rastreo de decenas de conexiones informáticas y cuentas bancarias, los agentes lograron identificar y detener a los primeros implicados, interviniendo sus dispositivos móviles. El posterior volcado de datos de estos terminales resultó determinante para los investigadores, ya que desveló que no se trataba de un hecho aislado, sino de una organización criminal perfectamente estructurada, con un alto nivel de especialización tecnológica y asentada de forma estable entre Vizcaya y Cantabria.

Finalmente, los agentes procedieron a la localización e identificación del resto de integrantes, ocultos en Bilbao y Castro Urdiales. En estas localidades, los investigadores llevaron a cabo su detención de forma simultánea, desmantelando por completo la estructura delictiva que operaba con total impunidad en todo el territorio nacional. Todos los detenidos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.

La Guardia Civil recuerda a empresas y particulares la necesidad de extremar las precauciones ante ofertas comerciales recibidas por correo electrónico, especialmente cuando se trate de transacciones de elevado importe. Por ello, se recomienda verificar siempre, por medio de canales independientes y de confianza, la identidad de los interlocutores y la titularidad de las cuentas bancarias antes de efectuar cualquier pago.