Condenado a un año y cuatro meses de prisión por entrar por la fuerza en la casa de su expareja
El implicado actuó movido por los celos y agredió al hombre que estaba en el interior de la vivienda
La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado hoy, martes, a un año y cuatro meses de prisión a un hombre por entrar por la fuerza en la vivienda de su expareja guiado por los celos y la idea de que la mujer se encontraba en el interior con otro hombre. Además, el ahora condenado no podrá acercarse ni comunicar con ella durante un periodo de cinco años y medio de prisión.
En una vista celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial para formalizar la conformidad alcanzada por las partes, el acusado ha reconocido los hechos y ha admitido ser autor de un delito de allanamiento de morada y otro de daños, ya que rompió la cerradura y el marco de la puerta.
También, es autor de dos delitos de violencia de género, de injurias y de maltrato, y de un delito leve de lesiones, y es que insultó a la mujer, la empujó y agredió al hombre que se encontraba con ella.
Por eso, además de la pena de prisión y el alejamiento e incomunicación respecto de ella, el condenado deberá estar localizado permanentemente durante seis días, realizar 32 días de trabajos en beneficio de la comunidad, estará privado durante dos años del derecho a tener y portar armas, y deberá pagar 240 euros de multa.
Hechos probados
Según escrito de conformidad que se llevará a sentencia, el acusado acudió al domicilio de su expareja “sabedor de que esta se encontraba dentro en compañía de otra persona”.
“Guiado por una actitud profundamente celosa, empezó a aporrear insistentemente la puerta mientras gritaba”, añade.
Dentro estaba su expareja y un vecino, que guardaron silencio para simular que no estaban allí. Pero el investigado “continuó gritando y dando patadas y golpes con sus brazos y hombros en la puerta de la casa, con el propósito de entrar para descubrir si su expareja estaba acompañada”. Finalmente, logró abrir la puerta rompiendo la cerradura y el marco.
Una vez dentro y tras comprobar que ella se encontraba acompañada de otro hombre, “a consecuencia de sus celos y el propósito de agredir a ambos”, apartó a la mujer con un fuerte empujón y propinó una bofetada al hombre, comenzando un fuerte forcejeo entre ambos. El acusado le agredió con numerosos puñetazos en la nariz, cabeza y oreja izquierda.
No abandonó la vivienda, “pese a los constantes requerimientos que le hizo ella, hasta que acudieron al lugar, alertadas por los gritos, la madre y la hermana” del otro hombre.