El PRC propone un teatro municipal y nuevos usos culturales para el Gran Casino

Los representantes regionalistas proponen cambiar el juego por la cultura en el Gran Casino de Santander.

El Grupo municipal regionalista plantea una posible transformación y reconversión del edificio alejada del juego

El Grupo municipal regionalista en el Ayuntamiento de Santander pretende que el edificio Gran Casino de Santander acoja “otros usos” que le sitúen como elemento de primera magnitud dentro del mundo del ocio y la cultura.

Por este motivo, llevarán esta iniciativa al Pleno del próximo jueves, día 31 de marzo, en el que instarán al Gobierno de Cantabria y al Ayuntamiento de Santander, actuales titulares del inmueble, por medio del Consejo de Administración de la Sociedad del Casino de Santander, a realizar un estudio de alternativas viables para sus usos.

Cambiar juego por cultura

Ante la situación actual de la dinámica del juego, el portavoz del PRC, José María Fuentes-Pila, indicó que es el momento idóneo para dicho planteamiento y para cambiar “el juego por la cultura”, una propuesta que los regionalistas llevan planteando desde 2019.

Entre las opciones que barajan, Fuentes-Pila apostó por la idea de un teatro municipal, que colea desde 2011 a la vista de que la ciudad carece de esta dotación, teniendo en cuenta que dicho edificio ya albergó en sus salones un teatro y un cine.

Desde la desaparición del edificio Pereda, Santander no cuenta con un teatro municipal y este edificio cuenta con las condiciones idóneas para albergar otros usos al margen del actual, el del juego”.

Igualmente, pedirán con su moción, ya que está a punto de vencer la prórroga de la concesión, limitar en los próximos pliegos la actividad del juego a una parte del edificio sin posibilidad de otros usos por parte de la empresa gestora del juego.

Asimismo, El PRC recordó que activar el Casino forma parte del planteamiento que los regionalistas llevan defendiendo desde la pasada legislatura en el marco de su Plan para revitalizar el Sardinero, por medio de un cambio de modelo productivo basado en su revitalización y recuperación.

Para ello, proponen con una serie de medidas entre las que se encuentran también la recuperación de los bajos del Rhin, destinando este espacio a las actividades vinculadas al surf junto con la cesión del edificio REMA en un centro multidisciplinar de esta disciplina.