El Ayuntamiento de Santander pide explicaciones a Costas sobre la pasarela proyectada y la construida en El Bocal

La alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP).

Considera necesario saber si el Ministerio ocultó que la estructura realizada era distinta a la proyectada y trata de atribuir ahora al Consistorio un mantenimiento que nunca llegó a asumir

El Ayuntamiento de Santander solicita explicaciones a la Demarcación Territorial de Costas acerca de la pasarela proyectada y la construida sobre la grieta de El Bocal que colapsó el pasado día 3 causando la muerte de seis jóvenes.

Las informaciones conocidas en las últimas horas indican que la pasarela finalmente construida no se corresponde con la solución estructural prevista en el proyecto original de la senda peatonal entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar aprobado en 2003 por el Ministerio de Medio Ambiente, que es el único proyecto conocido por el Ayuntamiento.

Para el Consistorio, este hecho plantea interrogantes “de enorme gravedad” sobre la construcción de la pasarela y sobre la información “tergiversada e incorrecta” que el Ministerio ha trasladado a la opinión pública desde que se produjo la tragedia.

Por ello, ha considerado imprescindible que Costas explique si modificó el diseño de la pasarela previsto en el proyecto aprobado y, en tal caso, quién ordenó ese cambio y si existe algún modificado que contemple esas alteraciones. También resulta necesario aclarar qué garantías estructurales y de seguridad se aplicaron a la nueva solución constructiva y por qué ese cambio nunca fue comunicado al Ayuntamiento ni figura en la documentación conocida del proyecto.

En relación con esta cuestión, la normativa que regula la ejecución de obras públicas establece que cualquier cambio en elementos constructivos relevantes debe ser técnicamente justificado mediante los correspondientes informes, propuesto con una memoria que explique las razones técnicas que lo motivan y autorizado por la dirección de obra y por el órgano competente de la administración promotora. Por este motivo, el Consistorio pedirá que la Demarcación de Costas aclare si se siguió este procedimiento y si existe documentación oficial que recoja y motive esas modificaciones.

El Ayuntamiento insiste en que, durante todos estos años, Costas nunca dejó constancia de ese cambio en un documento oficial ni ha aclarado si llegó a tramitar el proyecto modificado que legalmente correspondía realizar cuando se altera un elemento estructural de una obra pública.

No obstante, la Administración local ha vuelto a recordar que la senda costera nunca fue finalizada ni recepcionada, ya que las obras fueron paralizadas por la propia Demarcación de Costas antes de su conclusión, lo que obligó a rescindir el contrato con la empresa adjudicataria.

Tras esa paralización, fue el propio Ministerio el que redactó en agosto de 2016 un nuevo proyecto denominado Finalización de la senda peatonal desde el Faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar’ en el que se reconoce expresamente que las obras habían quedado sin terminar y que era necesario definir las actuaciones pendientes para completarlas.

Por este motivo, la senda costera nunca llegó a recepcionarse, ya que la legislación establece que la recepción de una obra pública solo puede producirse cuando se ha finalizado el contrato y las actuaciones han sido ejecutadas en su totalidad. En este caso, lo único que se formalizó fue un acta de comprobación para liquidar el contrato con la empresa adjudicataria, trámite administrativo que no equivale a la recepción de la obra, y en el que no intervino el Ayuntamiento.

El Ayuntamiento ha recalcado que nunca participó en ningún procedimiento de recepción ni firmó documento alguno que implicara la entrega de la infraestructura al Consistorio, por lo que resulta “rotundamente falso” afirmar que esa recepción se produjera de mutuo acuerdo con la administración municipal.

Del mismo modo, el Consistorio ha hecho hincapié en que la apertura al uso público de la senda fue una decisión adoptada exclusivamente por la Demarcación de Costas, como administración titular de la infraestructura.

El Ayuntamiento también ha insistido en que el compromiso municipal de mantenimiento que figura en los acuerdos de la Junta de Gobierno Local de 2004 se refería exclusivamente al proyecto concreto de la senda costera aprobado en ese momento, que es el único que conocía el Consistorio.

Ese compromiso estaba condicionado a que las obras se finalizaran, se recepcionaran y se entregaran formalmente al Ayuntamiento, circunstancias que nunca llegaron a producirse.

Además, el Ayuntamiento ha advertido de que, si el proyecto ejecutado finalmente por Costas es sustancialmente distinto del que figuraba en el proyecto original, tanto en extensión como en alcance, tipología constructiva y características técnicas, la demarcación de Costas deba aclarar ¿qué infraestructura concreta pretendía el Ministerio que el Ayuntamiento mantuviera en el futuro?, ya que durante estos años se produjeron numerosas actuaciones y modificaciones que nunca fueron comunicadas.

Otras de las preguntas que ni Costas ni el Ministerio han aclarado son las siguientes: si el mantenimiento debía referirse al proyecto inicial aprobado en 2003; a las modificaciones introducidas durante la ejecución; al proyecto modificado que debería haberse tramitado; a lo ejecutado finalmente sin conocimiento del Ayuntamiento; a lo que se reflejó en el acta de comprobación realizada por Costas para liquidar el contrato con el contratista; o a las actuaciones posteriores realizadas en distintos puntos de la senda.

El Consistorio ha vuelto a recalcar además que, cuando Costas realizó actuaciones de mantenimiento en la senda en el año 2024, tras recibir el aviso trasladado por la Policía Local por el mal estado del puente de La Maruca, llevó a cabo reparaciones en diferentes puntos del recorrido, incluida la pasarela de El Bocal, limitándose a intervenir en la barandilla sin actuar sobre los soportes metálicos que sólo ellos conocían que se ejecutaron, obviando su deterioro masivo por oxidación, una cuestión básica que no detectaron.

Respecto a las actuaciones comunicadas por el Ayuntamiento a la Demarcación de Costas en febrero de 2026, forman parte del Plan de Sostenibilidad Turística y se refieren a labores de restauración ambiental en la zona litoral norte, como la limpieza de vertederos ilegales, la eliminación de flora invasora o la restauración paisajística, intervenciones que requieren autorización del Ministerio por realizarse en terrenos de su competencia y que nada tienen que ver con el mantenimiento de las infraestructuras.

Por último, el Ayuntamiento de Santander ha reiterado su respeto absoluto a la investigación judicial abierta y manifiesta su plena disposición a colaborar con la Justicia aportando toda la documentación y la información que le sea requerida.

Al mismo tiempo, considera imprescindible que se esclarezcan todos los hechos con transparencia y rigor para que los ciudadanos conozcan con exactitud qué ocurrió con una infraestructura cuya titularidad, ejecución y puesta en uso correspondieron en todo momento al Ministerio del Gobierno de España.