ENTREVISTA

“Mantener los servicios, una fiscalidad baja y ayudar a los sectores económicos son las prioridades para Selaya”, aseguró el alcalde

El alcalde de Selaya, Cándido Manuel Cobo (PP), en el exterior del Ayuntamiento. R.A.

El regidor municipal, Cándido Manuel Cobo (PP), proyecta una zona deportiva, junto al campo de fútbol, con piscina, pistas de pádel y multidisciplinar, aparatos al aire libre para las personas mayores y una zona de ocio

 

Lleva unos meses en esta nueva legislatura, pero con dos novedades respecto a las anteriores. La primera, que ha logrado el mejor resultado en las urnas con más del 61 por ciento de los votos. Y la segunda, que compagina su mandato al frente del Ayuntamiento de Selaya con su cargo de diputado regional en el Parlamento, tras ocupar el puesto número 13 en la lista del PP.

Cándido Manuel Cobo Fernández (Selaya, 1967) es el alcalde de este Consistorio, con mayoría absoluta, desde el año 2015 y considera prioritario para este municipio “mantener los servicios, una fiscalidad baja y ayudar a los sectores económicos, primario, terciario e industrial”.

Desde su punto de vista, los resultados electorales demuestran que los vecinos están contentos con la labor y le prestan de nuevo su confianza. “Estamos a disposición de los vecinos a la hora de solucionar los problemas, es una labor diaria, aunque a veces no se pueda. Si se va a tardar o no es posible esa solución, no hay que dar falsas esperanzas porque el engaño político pasa factura”, explicó este alcalde.

Sus primeros pasos en la política empezaron formando parte de la candidatura del PP, pero en 1995, en su etapa de estudiante, se presentó en una lista independiente y aunque ganó las elecciones, no pudo gobernar.

Tras regresar con los populares en 1999, estuvo en la oposición como concejal y en 2007 logró el respaldo y la oportunidad de ser el número uno de la candidatura. Tuvo que llegar el año 2015 para que Cándido Manuel Cobo accediese a la Alcaldía con una mayoría absoluta que mantiene hoy en día tras las elecciones de 2023.

Un municipio que cuenta con un presupuesto de 1,8 millones de euros en 2024 y una deuda heredada que ha rebajado con los años a 50.000 euros, tras un crédito bancario firmado por el Consistorio para adquirir la Casona del Patriarca y convertir este inmueble en la Casa de Cultura. “Desde que soy alcalde no he pedido ningún crédito bancario”, puntualiza.

Esta situación, le permite al regidor municipal afirmar que tiene una economía saneada con un remanente de tesorería de 800.000 euros. Si bien, incide en que los recursos son escasos y siempre hay que elegir de forma adecuada las inversiones, algo que en su opinión “no es fácil”.

Impuestos

Si bien, destaca que cuenta con unas inversiones reales de 150.000 euros, por otro lado comenta que es una cantidad escasa para invertir en carreteras y mejorar pistas agrarias y forestales. Sobre todo, incide, teniendo en cuenta que el Consistorio ha bajado el Impuesto de Bienes Inmuebles, eliminado la plusvalía y congelado las tasas de alcantarillado, basura y agua durante 10 años.

“Estas decisiones en la gestión municipal ha supuesto que el Consistorio deje de ingresar 100.000 euros anuales, pero a cambio el dinero está en el bolsillo de los contribuyentes. Intentaremos que el Gobierno regional eche una mano para aumentar las inversiones”, declaró.

En cuanto a la población, Selaya dispone de 1.900 vecinos empadronados, aunque los habitantes han descendido en los últimos años, ya que entre 2006-2007 llegó a tener 2.100 vecinos.

La crisis económica, que ha obligado a los vecinos a buscar alternativas en otros municipios, y el hecho de que en Selaya no se construye, con lo cual los jóvenes tienen difícil el acceso a la vivienda, son las razones argumentadas por el alcalde para este descenso poblacional.

Uno de los inconvenientes de Selaya es que el suelo urbano forma parte de unidades de ejecución, con varios propietarios, que dificultan el acuerdo para facilitar su desarrollo. Como opción, los jóvenes, algunos de fuera del municipio, están rehabilitando cabañas pasiegas para darle el uso de vivienda habitual.

Tras una experiencia de varios años como concejal en la oposición, este Licenciado en Derecho por la Universidad de Cantabria asegura que el paso dado de la oposición a gobernar no fue una novedad ni un gran impacto, ya que conocía el funcionamiento del Ayuntamiento, a su personal, y por su formación, la labor administrativa.

Ahora y tras 30 años ejerciendo la abogacía, que ha dejado aparcada por su cargo de diputado regional, destaca como obras ejecutadas la ampliación del cementerio con nuevos nichos con una inversión de 300.000 euros, afrontada por el Ayuntamiento, y la colocación de hierba artificial en el campo de fútbol con un coste de 600.000 euros, de los cuales 150.000 concedió el Gobierno regional.

El alcalde en su despacho del Ayuntamiento. R.A.

Precisamente, en el ámbito deportivo, el regidor municipal anunció que el Ayuntamiento ha adquirido un terreno, junto al campo de fútbol, para ampliar las instalaciones deportivas con una piscina, pistas de pádel y multidisciplinar, aparatos al aire libre para las personas mayores y una zona de ocio. Por el momento, la Consejería de Deporte se ha comprometido a desembolsar los 400.000 euros de coste.

Otro de los proyectos pendientes es el comienzo de las obras de mejora de la carretera autonómica de acceso a Pisueña por un importe de 1,8 millones de euros.

Barrios

Selaya es un municipio que cuenta con cuatro barrios, Pisueña, Valvanuz, Campillo y San Bartolo. Con el fin de todos dispongan de fibra óptica, Cándido Manuel Cobo se ha reunido con la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia (PP). En el encuentro, también ha pedido acondicionar un espacio anexo a la Casona del Patriarca para destinarlo al desarrollo de actividades culturales, ludicas y sociales.

Asegura que se lleva bien gobernar para los diferentes barrios. “Conozco personalmente a sus vecinos y todos quieren que se invierta en su barrio, pero intentamos equilibrar en uno y en otro, lo cual no es fácil con los pocos recursos existentes”, señaló.

Y mientras avanza la legislatura, el alcalde está pendiente de reunirse con el consejero de Industria, Eduardo Arasti (PP), a quien presentará varias medidas de promoción del comercio, la hostelería y los negocios de Selaya.

Alrededor de 200 licencias de negocios están activos en el municipio, calificado por el alcalde como un sector importante que se encuentra en una situación complicada. No deja de lado la industria, sobre todo aquella dedicada a los sobaos y las quesadas, referentes del municipio en lo gastronómico, que dan nombre a Selaya en la Comunidad y fuera de Cantabria y por lo cual es visitado por numerosos interesados en estos productos, indica.

Tras este repaso por la situación del municipio, el máximo responsable municipal no tiene en mente una obra faraónica que relance Selaya, más bien se inclina por mantener los servicios, como los deportivos; apostar por una fiscalidad baja y potenciar los negocios, sobre todo cuando es consciente de que el sector terciario ha sido castigado en estos últimos años y se cuenta con alojamientos de buena calidad.

“Para los servicios no hay que acudir a buscarlos a ningún otro sitio, hay centro médico 24 horas, instalaciones deportivas y escuelas deportivas”, explicó.

En este sentido, el alcalde también concede importancias a las nuevas tecnologías y el acceso a Internet, tanto para trabajar, ocio como para los estudios, hasta el punto de que el municipio tiene cubierto el 80 por ciento de su territorio y pronto llegará al 100 por cien.

En el ámbito sanitario, Selaya, al igual que otros municipios, ha sufrido las bajas de sus médicos o del pediatra, que no se han sustituido, pero en el presente la situación sanitaria es correcta y cuenta con un servicio de urgencias por la tarde.

Respecto al sector primario, terciario y el industrial, en su opinión representan, cada uno, el 30 por ciento de la actividad y contribuyen al equilibrio económico. Y remarca, en este análisis, que, “mayormente, el ganadero se queda en el pueblo, asienta la población y consume en los negocios”.

No se olvida tampoco del turismo, un sector cuya responsabilidad parte del Grupo de Acción Local de Los Valles Pasiegos. La gastronomía, donde incluye los sobaos y las quesadas; la calidad de los alojamientos, el contacto con la naturaleza y el paisaje, además del Parque de la Naturaleza de Cabárceno y la costa a escasa distancia, así como el Museo de las Amas de Cría, privado, y los festejos, son los atractivos que ofrece Selaya y los motivos por los que los visitantes se acercan.

Incendios e inundaciones

Sin lugar a dudas uno de los problemas más trascendentes son los incendios sufridos durante años y que según el alcalde son, en su mayoría, provocados, sobre todo coincidiendo con el viento sur. Cuando reflexiona sobre esta situación, el regidor municipal matiza que la solución es complicada y aunque se debe concienciar a los vecinos, confirma que “no es fácil”.

Por otro lado, también ha sufrido inundaciones puntuales debido a los problemas de evacuación de las aguas de las carreteras, a lo que se suma las alcantarillas sucias y antiguas, motivo  por el que se están remodelando y en el caso del barrio del Cuero, atravesado por una carretera autonómica, la Dirección General de Carreteras invertirá 100.000 euros.

Pero volviendo la mirada atrás, Cándido Manuel Cobo hace un balance más bien negativo de las inversiones efectuadas por el anterior Gobierno regional en el municipio, ya que han sido escasas, salvo el campo de fútbol y el cambio de suelo del pabellón en el que gastaron 50.000 euros.

Es por ello que al actual Gobierno de Cantabria pide ayuda para los tres sectores económicos, en el ámbito deportivo y en las infraestructuras.

Tras estos años en la política, tanto en la oposición como gobernando, Cándido Manuel Cobo se atreve a dar un consejo a los gobernantes. Atender diariamente a los vecinos y solucionar, en la medida de lo posible los problemas, es indispensable. “El Ayuntamiento es la casa de los vecinos, donde se le atiende”, reseña.

Partidario de que el alcalde no hace milagros, defiende que se acometen obras para seguir mejorando, se bajan los impuestos y se prestan servicios y, al final, los ciudadanos hacen balance y renuevan la confianza. Pero, al mismo tiempo, valora que los vecinos se involucren y colaboren, en la misma dirección, en la solución de los problemas.