Malestar en los vecinos de Oriñón, en Castro Urdiales, por las consecuencias de la recuperación de la ría de Agüera y las dunas

Zona dunar de la playa de Oriñón, en Castro Urdiales.

La hostelería, los comercios y el camping consideran que se contaminará la playa y las voladuras de los diques afectarán a las viviendas cercanas

Los vecinos de Oriñón, en Castro Urdiales, han mostrado su malestar con el proyecto de recuperación ambiental de la ría de Agüera y las dunas del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, que preside Teresa Ribera (PSOE).

Los afectados, por medio de Itxaso Diego, dueña de la panadería, consideran que la playa se contaminará por lo lodos de la ría. “El lodo de la ría contamina la arena de la playa y las aguas y dicen que no saben los años que tardarán en volver a estar bien”, señaló.

Al mismo tiempo, los vecinos indican que está previsto volar los diques y las compuertas lo que, en su opinión ocasionará grietas y desperfectos en las viviendas.

Además, se quejan del derribo del edificio de la vaquería con el fin de que entre el agua del mar cuando hay chalets en esa zona y quieren quitar aparcamientos, los únicos que hay y cerrar la carretera desde la urbanización Capri hasta detrás de otra urbanización Consolmar  para que no pase nadie.

Entre las consecuencias, en un principio se producirá un retroceso temporal de siete a 10 metros de la extensión de playa seca y debido al aumento de las velocidades de las corrientes de marea se producirá una erosión de los canales del estuario entre la desembocadura y la zona sur y alrededor de 112.000 metros cúbicos que será transportado hacia la playa de Oriñón.

Después, se volverá a recuperar la extensión de playa seca tras la reapertura del dique de confinamiento. Cualquier actuación implica cambios en la calidad del agua del ecosistema

Itxaso Diego comprende que Costas reclame lo suyo, pero se debe hacer de otra forma más lógica, sin que afecte a los residentes y al turismo “Vamos, con ese panorama quién va a venir aquí. Pues a cerrar todos los negocios”, indicó Itxaso Diego.

El promotor de las obras es la Demarcación de Costas en Cantabria (Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar) y ante esta situación, la Junta Vecinal de Oriñón ha convocado mañana, miércoles, día 5 de abril, una reunión en la sede para informar del proyecto a los interesados.

Con un plazo de ejecución de 12 meses y una coste de dos millones de euros, el sistema dunar de la playa de Oriñón presenta en la actualidad notables alteraciones derivadas de la presencia de edificaciones, la proliferación de especies  invasoras y el transito desordenado por una serie de zonas del espacio dunar.  

Como punto de partida, se procederá a la demolición de una serie de instalaciones que por su naturaleza no deben encontrarse en dominio público marítimo-terrestre, tales como aparcamientos, vial de acceso al este de la urbanización, edificaciones y antiguas concesiones que se encuentran extinguidas, incluso sus muros de cierre, así como setos que delimitan las parcelas y que no son propias del sistema dunar.

Zona de aparcamiento en Oriñón.

De forma complementaria, se procederá a la aplicación de medidas de regeneración dunar en los terrenos recuperados.

Para ordenar los accesos y permitir la regeneración dunar se propone el acondicionamiento de una red de itinerarios peatonales que permitan el acceso a las zonas de baño, reduciendo los existentes a solo cinco, y se comunicarán entre sí mediante una pasarela paralela a la playa, situada por la zona trasera de las dunas.

Cuatro de ellos serán de uso exclusivo peatonal, sobre plataformas de tarima, y el quinto de uso mixto, peatonal y rodado, que servirá para el acceso de la maquinaria de limpieza y mantenimiento, así como los servicios de salvamento. Tendrán una anchura máxima de 1,8 metros, y se utilizará una tarima ranurada de material plástico, compuesta por polietileno de alta densidad y madera.

Respecto a los accesos peatonales existentes que no vayan a ser incorporados a la red de pasarelas propuesta, serán restituidos mediante descompactación y revegetación con barrón (Ammophila arenaria subsp. Australis).

Vial

Debido al mal estado del vial pavimentado dentro del dominio público marítimo-terrestre, se prevé su renovación con un carril para tráfico rodado con un único sentido de tres metros de ancho y un acceso peatonal de dos metros de ancho.

El tráfico rodado se separará del tráfico peatonal mediante delimitadores rebasables y en la parte sur del vial se colocará una barrera levada.

Al mismo tiempo, se eliminarán las especies del sistema dunar de Oriñón se ve afectado por la presencia de varias especies invasoras, entre las que se encuentran la grama (Stenotaphrum americanum), uña de gato (Carpobrotus edulis), hiedra del cabo (Senecio angulatus), Helichrysum gardnerianum, Senecio angulatus, Spartina (Spartina versicolor), plumero de la pampa (Cortaderia selloana), Arctotheca caléndula y Oenothera erythrocephala. Los eucaliptos serán eliminados mediante tala y tratamiento de tocón.

La señalización y cartelería informativa tendrá en cuenta el sistema establecido en aplicación de la normativa que regula el Plan Especial de la Red de Sendas y Caminos del Litoral, de tal forma que se colocará un mapa de las pasarelas propuestas, y con la indicación de la necesidad de hacer uso de las mismas. Asimismo, se instalarán carteles informativos en diversos puntos de la playa con el objeto de acercar al usuario a la compresión de los procesos de dinámica dunar y lograr la concienciación y el respeto ante este tipo de obras

En cualquier caso, se procurará que los elementos de señalización e interpretación se realicen con materiales naturales, con colores poco llamativos e integrados en el medio, de manera que se minimice su impacto.

Marismas

La Marisma de Cercones que, debido a que permanece en uso actualmente, mantiene los diques que las aíslan de la marisma y la presencia de rellenos, y se propone la recuperación del sector más occidental de la Marisma de Casatablas que actualmente está ocupado por una plantación de eucaliptos. Para lograr su reincorporación al flujo mareal de estas porciones de marisma, se propone la demolición total de sus diques de cierre por medios mecánicos.

También, se crearán zonas de amortiguación o buff con el objetivo de aislar parcialmente la marisma. Estas nuevas franjas ejercerán como espacio transitorio entre las zonas urbanas más próximas a la marisma y los espacios húmedos mejor conservados del ecosistema.

Estas barreras estarán conformadas por ejemplares de especies arbóreas ya presentes en la marisma, y por tanto de contrastada adaptación al medio.

Igualmente, se prevé retirar todos los diques de cierre existentes en la ría, bien de parcelas en uso o de antiguas concesiones que se encuentran en estado de abandono. La única excepción se producirá al norte de la margen derecha de la ría, donde se ubica una pradera de Zostera noltii. Con esta actuación, se estima que se retirará un total de 60.476 metros cúbicos de materia proveniente de los cierres

La iniciativa consiste en la retirada de la capa más superficial del terreno, tierra fértil, que será aprovechada en los trabajos de restauración vegetal de las orillas y taludes de nueva creación.

De esta manera se conseguirá la progresiva transformación de la vegetación actual en especies propias de la marisma. ”Consiste en la retirada de los rellenos presentes en la concesión, creados a partir de la deposición de material inerte en las superficies intermareales, según recoge el proyecto.

Su retirada se plantea desde el punto de vista de la seguridad, incorporando medidas preventivas de impacto ambiental que eviten una mayor contaminación del medio durante la fase de obra y se prevé retirar 79.822 metros cúbicos de material.

Dársena

Esta concesión de una cetárea en la dársena de Arenillas, en Islares, debido al deterioro de sus instalaciones, en desuso desde hace años, y al riesgo de accidentes, se procedió a la incoación del expediente de caducidad.

La concesión otorgada para el cierre y saneamiento de la Marisma Los Cercones, de 25,28 hectáreas de longitud, permanecen en uso actualmente, manteniendo los diques que la aíslan de la marisma y la presencia de rellenos.

Esta concesión del cierre y saneamiento de la Marisma El Remolino, de 9,08 hectáreas de longitud, se encuentra inundada y sin ningún tipo de aprovechamiento debido al mal estado de los diques de cerramiento, incumpliéndose por lo tanto la obligación de conservar las obras en buen estado.

La concesión para rellenar la Marisma de Casatablas, con fines agrícolas y la plantación de arbolado en una superficie de unos 185.000 metros cuadrados, fue dividida en varios sectores mediante diques. Se concedió un plazo de tres años para la construcción del dique de cierre. Tras numerosas solicitudes de prórroga por parte de los concesionarios, se procedió a la ejecución de unas obras que no coincidieron con el proyecto reformado presentado.