La Universidad de Cantabria contará con una residencia universitaria en Los Castros con 116 habitaciones

Facultad de Ciencias de la Universidad de Cantabria.

Tendrá un coste de 12,4 millones, dispondrá de 116 habitaciones y se prevé que esté operativa en el curso 2028-2029

La parcela que la Universidad de Cantabria (UC) tiene en la Avenida de Los Castros de Santander, que antiguamente ocupaba el colegio mayor Juan de la Cosa, albergará una residencia para estudiantes con 116 habitaciones que se espera que esté en marcha para el curso 2028-2029.

El coste de la residencia se ha estimado en 12,4 millones de euros, de los cuales 3,4 los pondría la institución académica y los nueve restantes, la empresa, que disfrutaría de una concesión de 40 años, a partir de una colaboración público-privada.

El análisis de viabilidad económica financiera encargado por la UC ha determinado que la opción más viable es que tenga 116 habitaciones, 210 plazas de aparcamiento y un modelo de concesión a largo plazo.

Así se ha asegurado en la presentación de este estudio de viabilidad técnica y económica, en rueda de prensa, por la rectora, Conchi López; el consejero de Universidades, Sergio Silva (PP); la vicerrectora de Sostenibilidad y Espacios, María Margallo y la alcaldesa, Gema Igual (PP).

El objetivo de este análisis, según la rectora, ha sido, por un lado, garantizar la sostenibilidad económica de la residencia, que tiene un margen "muy justo", para hacerla atractiva a las empresas y, por otro, que las habitaciones tengan precios asequibles, con horquillas que se fijarán en los pliegos de licitación. Aunque el proyecto todavía no está cerrado si se fija que la Universidad regule a través de los pliegos de licitación el precio de las habitaciones, estableciendo márgenes para que sean asequibles para los universitarios y más baratos que los del mercado del alquiler de vivienda.

El consejero de Educación ha valorado la importancia de este proyecto para hacer más accesible la educación a los cántabros y ha avanzado que el Gobierno regional analizará si este proyecto puede encajar en el Plan Estatal de Vivienda. "A priori pudiera parecer que no, pero quizás no es tan descabellado. Vamos a estudiarlo en profundidad", ha añadido.

Silva ha remarcado la participación del Gobierno regional en este proyecto, con su aportación económica a través del contrato-programa en el marco temporal 2025/2027, que aporta estabilidad financiera y que habilita que la universidad pueda permitirse márgenes de mejora. Esta dotación convierte a la UC, ha señalado, en una de las “mejor financiadas del país”, con un incremento de 80 a 100 millones de euros.

En su opinión, esta iniciativa hace más accesible la educación porque afecta a uno de los ámbitos que más inciden de forma indirecta en la elección de estudiantes y familias, y que es la dificultad de encontrar una solución al alojamiento, por lo que ha considerado ayudará a “atraer alumnado y talento”.

De igual modo, ha señalado que aborda un problema endémico de un solar, que hasta ahora no tenía utilidad, y contribuye a una mejora de la imagen y de la calidad del campus, apostando por una colaboración público-privada razonable que salvaguarda ese interés público que lo hace viable.

Según la alcaldesa esta infraestructura permitirá mejorar el campus y, así, mejorar también la imagen de la ciudad, además de ofrecer más opciones de formación a los santanderinos y una mayor capacidad de atracción de estudiantes de otros municipios o comunidades autónomas.

Aportación

El estudio ha arrojado cuatro alternativas para esta residencia que variaban en función del número de habitaciones (89 o 116) y de la inversión que le correspondería a la UC (entre 3,4 y ocho millones). Finalmente se ha elegido la opción de 116 habitaciones y una aportación de la institución académica de 3,4 millones.

Desde el derribo del anterior colegio mayor que albergaba la parcela, el espacio está a la espera de que se construya una nueva instalación y en 2011 llegó a ponerse la primera piedra de una nueva residencia que nunca llegó a levantarse. Por ello, la parcela cuenta con muros de contención y con una licencia de 2009 prevista para una residencia de 89 habitaciones que no caduca y que permite un rediseño interior, pero no cambios volumétricos.

El proyecto actual contempla habitaciones individuales con espacios propios y una pequeña cocina, así como la posibilidad de algunas habitaciones dobles. También estará dotada con servicios generales como una recepción, gimnasio o lavandería, salas de estudio o puntos de encuentro, así como tres plantas de aparcamiento con 210 plazas que darán servicio a los usuarios y al resto de la comunidad universitaria.

Tras una primera fase de estudios previos, análisis de riesgos y conversaciones con administraciones implicadas, se pasará a la tramitación y consultas previas a la concesión, sobre todo relativas a la redistribución interior respecto a lo planteado en la licencia de 2009.En la tercera fase, además de continuar con las licencias y permisos, se convocará el concurso público, mientras que la última sería la construcción y la puesta en marcha entre 2028 y 2029.