Cantabria contará con una Ley de Autoridad del Profesorado y Convivencia Escolar para dignificar la profesión docente
Es la primera iniciativa legislativa del departamento que dirige el consejero Sergio Silva (PP) con el fin de consolidar un clima escolar positivo
Cantabria contará con una Ley de Autoridad del Profesorado y Convivencia Escolar en los centros educativos que persigue “mejorar y consolidar un clima de convivencia positiva en los centros, reforzando y dignificando la profesión docente”.
Así lo ha asegurado el consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva (PP), que ha comparecido hoy en rueda de prensa, junto con el director de Calidad y Equidad Educativa y Ordenación Académica, José Luis Blanco, para informar sobre los principales aspectos que contendrá esta normativa.
Es la primera iniciativa legislativa del equipo que dirige Silva, y que nació con un doble objetivo; por un lado, reconocer la autoridad pública del profesorado fomentando la consideración y el respeto debido en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades; y por otro, establecer el marco general de un modelo de convivencia de marcado carácter educativo, en el que el profesorado dotado de la autoridad que le corresponde, actúe como instrumento garante y promotor de la convivencia.
A su juicio, una Ley como ésta viene a proporcionar el marco normativo adecuado y establece las medidas de apoyo y reconocimiento al profesorado, que dignifiquen la profesión docente y contribuyan a consolidar un clima de convivencia positiva, todo ello en una norma con rango legal. “Las propias organizaciones sindicales reclamaban medidas como ésta. Es el caso de ANPE que, desde hace años, venía pidiendo una Ley de este tipo a nivel nacional”, ha afirmado.
De todos modos, el titular de Educación ha recordado que Cantabria ya cuenta con normativa autonómica sobre convivencia escolar por medio del decreto que regula los derechos y deberes de la comunidad educativa y fija como gestionar la convivencia en los centros educativos. Este decreto ha sido modificado con posterioridad a su entrada en vigor para incluir aspectos más novedosos y actualizados como son la prevención del conflicto, el respeto a la diversidad y el establecimiento de procedimientos disciplinarios.
“La nueva Ley de Autoridad Docente no sustituye ni deroga este decreto, sino que pretende reforzar y establecer un marco más general estableciendo algunas novedades en ese marco de convivencia, más garantes y pegadas a la actualidad en la mejora y consolidación de ese clima de mejora de la convivencia escolar”.
Los docentes, pieza clave
En este punto, Silva ha resaltado que los docentes constituyen una pieza clave del sistema educativo y “nunca un sistema educativo será mejor que los docentes que lo conforman”, motivo por el que “trabajamos en apoyar, mejorar y reconocer explícitamente la labor docente”.
El consejero ha señalado, como ejemplo de esta voluntad, que el actual Ejecutivo haya sido el primer gobierno en sentarse a negociar una subida salarial en 17 años, “cumpliendo así con los docentes” y garantizando el trato digno al profesorado en línea con la Ley Orgánica Educativa reconoce “la autoridad pública del profesorado, su consideración y respeto en el ejercicio profesional y fortaleciendo un modelo de convivencia escolar con el profesorado como garante y promotor de la misma”, o lo que es lo mismo, “dos caras de la misma moneda” que contribuyen así a mejorar la calidad de nuestro sistema educativo.
Una medida reforzada desde el ámbito del Partido Popular, según ha asegurado, que en su programa electoral recogía el compromiso de elaboración de una Ley de Autoridad Docente al objeto de “reconocer y fortalecer la figura del docente dentro del aula y en la Comunidad Autónoma”.
Con esta ley, ha señalado, el Ejecutivo también cumple con el Parlamento de Cantabria dando respuesta a la proposición no de ley, aprobada en noviembre de 2025 con el apoyo del Partido Popular, por la cual se instaba al Gobierno de Cantabria a llevar al Parlamento el proyecto de ley en este 2026.
Estructura de la Ley
La Ley de Autoridad Docente incluye dos títulos: uno referido a la autoridad del profesorado, en el que se reconoce explícitamente su condición de autoridad pública, incorporando un artículo específico de apoyo y reconocimiento a su labor, con medidas como el fomento de la formación; el respaldo psicológico ante situaciones de conflicto o la presunción de veracidad de su trabajo y declaraciones en el ejercicio de sus funciones; y un segundo título, dedicado a la convivencia en centros educativos, que establece el marco general de la convivencia, fijando las medidas educativas generales a aplicar para restaurar la convivencia y en el que se incluye un artículo específico sobre el acoso escolar que “pivota sobre la víctima para salvaguardar su integridad y dignidad personal”.
“Una Ley que cuenta con 20 artículos y tres disposiciones adicionales que vienen a dignificar la tarea docente y consolidar un marco general de convivencia, y que busca una educación en la convivencia, no tanto desde una perspectiva sancionadora cuando esa convivencia se quiebra, sino desde la búsqueda de una convivencia que debe trabajarse desde la prevención”, ha sentenciado.
El Boletín Oficial de Cantabria publicó ayer la resolución por la que se somete a audiencia e información pública el anteproyecto de Ley, proceso con el que se abre un periodo de 10 días para realizar alegaciones, y que continuará su tramitación con su aprobación, en un plazo de seis u ocho semanas por el Consejo de Gobierno, para su posterior remisión a la Cámara regional.
A este respecto Silva ha ofrecido diálogo y negociación para realizar ajustes con el resto de fuerzas políticas al objeto de sacar adelante esta iniciativa. Además, ha considerado que existe un entorno favorable, “desde el ámbito de los docentes, de las organizaciones sindicales, y desde la propia sociedad que reconoce la importancia de la tarea docente” para resaltar la conveniencia de esta Ley.
Espero encontrar receptividad en el resto de fuerzas políticas, ha manifestado, al tiempo que ha puesto el acento en su voluntad y la de su equipo para “dejarse la piel” en ello, porque entendemos que es una ley “buena para Cantabria y para sus docentes” y va a permitir “avanzar” a nuestra Educación.