Paralizada la actividad en Prysmian, la fábrica de cables de fibra óptica de Maliaño, en la primera jornada de huelga

Huelga en Prysmian.

La plantilla respalda de forma unánime el primer paro de cinco convocados ante la congelación salarial planteada por la empresa tras meses bloqueando la negociación del convenio colectivo

La plantilla de Prysmian, la fábrica de cables de fibra óptica de Maliaño, en Camargo, ha respaldado de forma unánime la primera jornada de huelga, de un total de cinco convocadas, ante el bloqueo de la negociación del nuevo convenio colectivo, “con una dirección que se niega a aceptar incrementos salariales vinculados al índice de Precios al Consumo (IPC) real y se ha cerrado en su propuesta de congelación salarial”, aseguran.

La actividad de la fábrica está totalmente parada en el primer turno de la mañana, con una planta cerrada a cal y canto y con unos trabajadores asentados en la puerta para exigir un convenio justo, con una actualización de salarios acorde al IPC.

“Son unas exigencias justas, no estamos pidiendo nada desorbitado, pero la empresa se empeña en congelarnos los salarios en 2025 y 2026 y está en una posición inamovible”, ha criticado Ismael Vega (CCOO), presidente del comité de empresa, que ha recordado que el convenio está caducado desde diciembre de 2024.

Hay que recordar que la plantilla de Prysmian, compuesta en la actualidad por unas 140 personas, viene de dos años con Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y ha sufrido varios despidos posteriores y, de ahí, que consideren justo poder mantener el poder adquisitivo tras un tiempo estancados, donde sin embargo, el personal ha seguido realizando su trabajo.

“La empresa nos aseguró tras el ERTE y los despidos que volvíamos a la normalidad, pero no nos dijeron que la normalidad era a costa de congelar nuestros salarios y de perder poder adquisitivo y por ahí no podemos pasar”, ha dicho el presidente del comité de empresa.

Sin convocatoria para volver a reunirse en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (Orecla) el comité de empresa ha lamentado que hasta hace una semana “se estaba trabajando bien, pero en cuanto ha aparecido la convocatoria de huelga el trabajo sorpresivamente ha bajado”.

“Hemos perdido básicamente un tercio de la plantilla desde 2013, ahora somos 138 y entonces 216. Si el volumen de trabajo ha bajado es porque tampoco hay trabajadores que puedan hacerlo y no entendemos el empeño de la congelación salarial, que no puedan actualizar el IPC a poco más de un centenar de personas, cuando se trata de un grupo que está batiendo récord de beneficios. No vamos a consentir que saquen la mayor rentabilidad posible a costa de nuestros salarios”, ha concluido Ismael Vega.

Tras esta primera jornada de huelga, las movilizaciones continuarán los días 19, 21, 26 y 27 de mayo.