Condenada Ambuibérica a pagar casi 60.000 euros por las horas extraordinarias de 10 empleados

Servicio de transporte de Ambuiberica.

UGT denuncia el mal estado y los fallos constantes de los desfibriladores de las ambulancias de este empresa

El Juzgado de lo Social número 3 ha condenado a Ambuibérica, la empresa adjudicataria del transporte sanitario en Cantabria, a pagar a 10 empleados con cerca de 60.000 euros, más el 10 por ciento de interés legal por demora, por los excesos de jornada acumulados y que, según ratifica la sentencia, deben ser consideradas horas extraordinarias al superar las 1.800 horas que tiene la jornada anual de trabajo de las personas demandantes.

El sindicato Comisiones Obreras segura que la Justicia ha vuelto a dar la razón a la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras en Cantabria.

El fallo ha estimado como horas extraordinarias el tiempo dedicado al trabajo por encima de la jornada anual que realizaron los demandantes entre 2016 y 2019 tras tener en cuenta que trabajan 24 horas y descansan 72 y la sentencia ha dejado muy claro que los días de libre disposición y los permisos retribuidos si coinciden en día de trabajo debe ser computado como trabajado.

“Nuevamente apelamos a la responsabilidad de la empresa. Si tuviera una real voluntad negociadora no tendríamos que acudir cada dos por tres a sobrecargar los juzgados porque son cuestiones que dialogando y negociando se podrían solucionar”, ha subrayado David Estévez, secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en Cantabria.

Compensaciones

Desde la Federación se ha incidido que la sentencia también deja claro que no es posible compensar el plus de emergencia ni ofrecer descansos en vez de horas extras como pretendía la empresa y dice textualmente que “tiempo ha tenido la empresa para optar por estos descansos. No puede ahora, tras seis años, pedir que se dé esta opción”.

La sentencia, contra la que cabe recurso, vuelve a poner en evidencia “que en Ambuibérica no se respetan las condiciones laborales de la plantilla. Desde CCOO seguiremos atentos para actuar ante cualquier incumplimiento que se dé porque no es de recibo jugar con las condiciones laborales de una plantilla que es la que se encarga del transporte de los ciudadanos y ciudadanas que requieren asistencia sanitaria en nuestra región y cuya labor es esencial”, ha concluido David Estévez.

Desfibriladores

La sección sindical de Unión General de Trabajadores (UGT) en Ambuibérica denuncia el mal estado y "los fallos constantes" de los monitores desfibriladores de las ambulancias  Soporte Vital Avanzado (SVA).

Según precisa el sindicato, estos monitores desfibriladores "vienen dando problemas desde hace tiempo con averías que se reparan sobre la marcha, cambiando algunos cables o con la sustitución del monitor por otro que no tarda en volver a fallar".

"La empresa nos dice que los desfibriladores se envían al servicio técnico para su reparación, pero el problema no se termina de solucionar y va a más porque los monitores son antiguos, ya están muy usados y están mal calibrados", agrega la sección sindical de UGT en Ambuibérica, tras criticar que "es un ejemplo más de unas ambulancias en un estado lamentable general".

El sindicato recuerda que "estos monitores desfibriladores nada tienen que ver con los previstos en el pliego de licitación y con lo acordado por la empresa y el Servicio Cántabro de Salud para poder ofrecer un servicio de calidad y no poner en riesgo la vida de los usuarios de una manera tan descarada".

"Los monitores desfibriladores nuevos que en un principio se iban a utilizar nunca llegaron, se comenzó con monitores usados y descalibrados que nada tenían que ver con los requisitos técnicos exigidos y que no tardaron en fallar, lo que provocó que fueran sustituidos por otros también usados previamente", recalca UGT.

Para el sindicato, que reitera su reivindicación de un transporte sanitario público gestionado por el propio Servicio Cántabro de Salud, "no es admisible que este servicio esté en manos de empresas que no buscan más que el beneficio económico a costa de la salud de unos usuarios y ciudadanos que al final sufren las consecuencias de un pésima gestión".