El juicio contra el presunto abusador de una menor, de 15 años, con la que se relacionó por Internet será el martes

Juzgados de Santander. R.A.

También se juzgará el miércoles a un acusado de invitar, presuntamente, a una menor de edad, con discapacidad intelectual, a consumir drogas en su vivienda

El juicio contra el presunto abusador de una menor, de 15 años, con la que se relacionó por Internet será el martes, día 27 de junio, a las 9.30 horas, en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria.

También se juzgará el miércoles, a las 11.30 horas, en el mismo lugar, a un acusado de invitar, presuntamente, a una menor de edad, con discapacidad intelectual, a consumir drogas en su vivienda.

En el primer caso y según la Fiscalía, el acusado, que tenía 45 años, conocía en todo momento la edad de la chica y “la convenció, aprovechando la mala relación de la menor con su madre, para que se desplazara con él a Gijón, donde residía”.

Así las cosas, se fueron juntos al piso del acusado, “donde mantuvieron relaciones sexuales con penetración vaginal, aunque al ser la primera vez le pidió que parase y así lo hizo”.

En los meses siguientes, siguieron manteniendo la relación, “para lo cual el acusado le facilitó dos teléfonos móviles para evitar así que su madre impidiera dichos contactos”.

En una ocasión, encontrándose la chica “en situación de crisis emocional, lo que le llevó incluso a dejar una carta de despedida para su familia”, el acusado fue a recogerla a la una de la madrugada a su domicilio y se fueron en coche a Gijón, donde “mantuvieron relaciones sexuales orales y vaginales, sin utilizar preservativo, de tal forma que se aprovecho el acusado de la escasa edad de la menor y de su situación emocional”.

Dada la denuncia por desaparición formulada por la madre de la menor y sabiendo que estaba siendo buscada, “el acusado le dijo a esta que no relatara los encuentros sexuales mantenidos”.

La Fiscalía considera al acusado autor de un delito continuado de abuso sexual sobre menor de 16 años, merecedor de 11 años de prisión, prohibición de comunicar y acercarse a la menor durante 12 años, seis años de libertad vigilada e inhabilitación para profesión u oficio que conlleve contacto con menores durante dieciséis años.

En concepto de indemnización, considera el ministerio público que el acusado debe indemnizar a la menor con 12.000 euros por el daño moral padecido.

La familiar ejerce la acusación particular, se suma a las peticiones de pena del ministerio público y eleva la indemnización solicitada a 15.000 euros.

Drogas

En el segundo caso que se juzgará, el acusado invitó, supuestamente, a una menor de edad, que presenta una discapacidad intelectual que la hace especialmente vulnerable, a consumir drogas a su domicilio.

Según la calificación del Ministerio Fiscal, el acusado invitó en tres ocasiones a su domicilio a la chica, y “a pesar de tener conocimiento de que tenía 14 años, le facilitó para que consumiera cocaína y marihuana”.

Los hechos constituyen, para la Fiscalía, un delito contra la salud pública de drogas que causan grave daño, merecedor de una pena de siete años de prisión.

La acusación particular que ejerce la familia de la menor considera, por su parte, que el hombre además “intentó abusar sexualmente de la chica sin su consentimiento, dándole besos en el cuello”.

Añade que tales actos los realizó “con pleno conocimiento de que la menor es especialmente vulnerable, ya que presenta una discapacidad intelectual”.

La pena pedida por la acusación particular es de tres años de prisión y 3.600 euros de multa por el delito de tráfico de drogas y tres años de prisión por un delito de abuso sexual a menor de dieciséis años.