José Arsuaga Cortázar tomó posesión como presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria
El magistrado mantiene “con ilusión” los motivos que le llevaron a ser juez: “el compromiso público y la voluntad de contribuir a la paz social a través de la Justicia”
El magistrado José Arsuaga Cortázar ha tomado hoy posesión de su cargo como presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) en un acto que ha estado presidido por la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.
Arsuaga, que hasta ahora era presidente de la Audiencia Provincial de Cantabria, se convierte así en la máxima autoridad del poder judicial en la comunidad autónoma.
En el acto han estado presentes los vocales de la Comisión Permanente del CGPJ, ya que este órgano ha celebrado su sesión ordinaria en la sede del Tribunal Superior, y también los vocales delegados para este territorio: Pilar Jiménez Bados y José María Fernández Seijo.
Además, a la toma de posesión del nuevo presidente del TSJC han acudido la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (PP); la presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta (PP); la alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP); y la consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia (PP), entre otros representantes públicos.
La defensa de la Constitución
Arsuaga Cortázar es, a partir de hoy, el quinto presidente desde la creación del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. Antes lo presidieron Claudio Movilla (1989-1997), Francisco Javier Sánchez Pego (1997-2004), César Tolosa Tribiño (2004-2014) y José Luis López del Moral (2015-2026).
Durante su discurso de toma de posesión, el nuevo presidente ha recordado a todos ellos y ha tenido unas palabras para su antecesor, López del Moral, al que ha dado las “gracias por todo, gracias por tanto”. “Gracias por tu atención y por tu presencia, por tu discreción y tu prudencia, por tu rapidez de análisis y tu esfuerzo en la gestión”, ha manifestado.
Arsuaga ha señalado que asume el cargo de presidente del Tribunal Superior de Justicia “con el peso de una nueva responsabilidad pública que trataré de ejercer siguiendo una máxima: la prudencia”, y en este punto ha expresado su voluntad de colaborar con todas las administraciones y profesionales que ejercen en los tribunales.
En otro momento, el nuevo presidente del TSJC ha rememorado los motivos que le impulsaron a ser juez, “el compromiso público y la voluntad de contribuir a la paz social a través de la Justicia”, y que años después siguen presentes “para seguir con ilusión”.
Además, ha manifestado que son los mismos “que animan a todos los que ejercemos esta noble profesión de administrar Justicia: el compromiso con el servicio público mediante la tutela de los derechos de los ciudadanos y las libertades públicas, y la defensa de la Constitución y el Estado de Derecho. En este objetivo nunca podremos ser tibios, indiferentes o neutrales”, ha enfatizado.
La profesión de juez
El presidente ha señalado que la tarea de administrar Justicia “se nutre de una legitimidad de origen, pero también de una legitimidad de ejercicio”.
Así, ha señalado que el acceso a la condición de juez “no es fruto de la casualidad, sino de la combinación de tres principios: la igualdad de oportunidades, el mérito y la capacidad”, y ha recordado que este sistema de acceso “permite que con esfuerzo el 74 por ciento de la última promoción de jueces sean mujeres”.
Y en cuanto a la legitimidad de ejercicio, ha manifestado que “la excelencia en el ejercicio implica humildad y primar el interés común al individual”, además de virtudes judiciales como “la compasión, como capacidad de reconocer el sufrimiento; la cortesía, el trato respetuoso y la atenta escucha; la capacidad de identificar nuestros propios sesgos cognitivos; y el habla y la escritura clara y precisa. En definitiva, humildad, humanismo y bien común”, ha apostillado.
Ligado a Cantabria
El nuevo presidente del TSJC ingresó en la carrera judicial en el año 1991. Desde entonces, ha estado destinado siempre en órganos judiciales de Cantabria, salvo un breve periodo de tiempo que ejerció en el País Vasco.
Su primer destino fue el Juzgado números dos de Medio Cudeyo y dos años después ocupó la plaza del Juzgado número tres de Torrelavega. En 1997 se trasladó al Juzgado de lo Penal número siete de Bilbao, pero en 1999 regresó a Cantabria como titular del Juzgado de Primera Instancia número uno de Santander. De ahí, pasó a la Audiencia Provincial en el año 2015, cargo que ha ocupado los últimos once años.
Además de su función jurisdiccional, destaca su labor gubernativa, ya que fue elegido por sus compañeros decano de los jueces de Santander en el año 2006 y reelegido posteriormente.
Dejó esta función cuando, al ser elegido presidente de la Audiencia Provincial, pasó a ejercer en un órgano colegiado. Desde entonces, forma parte de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria como miembro nato, primero por su condición de presidente de la Audiencia Provincial y ahora como presidente del TSJC.
Posee el Premio Calidad de la Justicia en su modalidad Una Justicia más Eficaz otorgado el año 2014 por “facilitar de manera rápida y eficaz una solución judicial” al problema de las preferentes, creando el que fue conocido como juzgado de preferentes.