Cantabria y Castilla y León trabajarán para mejorar la prestación de los servicios en las zonas limítrofes y defender sus intereses comunes

Los presidentes de Cantabria y Castilla y León

El acuerdo suscrito por los presidnetes Buruaga (PP) y Fernández Mañueco (PP) incluye actuaciones en más de una veintena de ámbitos como la sanidad, la educación, los servicios sociales, las emergencias, la cultura y el turismo

Cantabria y Castilla y León trabajarán para mejorar la prestación de los servicios en las zonas limítrofes y defender sus intereses comunes. Los presidentes de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (PP), y de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), han firmado hoy en la sede del Gobierno cántabro, en Santander, el protocolo general de actuación entre ambas Comunidades Autónomas.

El objetivo es establecer el marco de coordinación y colaboración conjunta para mejorar la prestación de servicios públicos y la calidad de vida de los habitantes de las zonas limítrofes, así como para reforzar los vínculos entre territorios y defender sus intereses comunes.

El acuerdo, que tiene una vigencia de cuatro años, se circunscribe a más de una veintena de ámbitos de actuación, entre los que se encuentran la atención sanitaria, la educación y la formación, los servicios sociales, el área de protección civil y emergencias, la cultura, el turismo o la innovación.

Buruaga ha explicado que este protocolo de colaboración tiene tres objetivos fundamentales: prestar a los ciudadanos “los mejores servicios públicos”, optimizar la acción de los respectivos gobiernos para impulsar la innovación, la competitividad y las infraestructuras de comunicación y transporte, y ejercer una “reivindicación útil y eficaz” ante el Ejecutivo central en asuntos comunes.

Dentro de esa agenda reivindicativa compartida, la presidenta ha incluido la autovía Aguilar de Campoo-Burgos, la línea de alta velocidad a Cantabria y el Corredor Ferroviario Atlántico. También ha hecho mención a la mejora de las conexiones hasta Portugal por medio del eje Duero-Cantábrico-Atlántico, de las comunicaciones del Puerto de Santander con Palencia y del tráfico ferroviario de mercancías.

Por otro lado, la presidenta ha hecho mención a una serie de “problemas, desafíos e inquietudes” compartidas como el lobo, la Política Agraria Europea (PAC), la transición energética o la reindustrialización, “a los que vamos a buscar soluciones juntos y sumando todos los aliados posibles”.

Lespre

En concreto, se ha referido a la alianza estratégica para “defender a los ganaderos frente al lobo y conseguir que salga del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especia (Lespre)”, así como para reclamar un nuevo estatuto del consumidor electro-intensivo y que el futuro sistema de financiación autonómica tenga en cuenta criterios como el coste efectivo de los servicios, la dispersión geográfica, el envejecimiento y la orografía.

En líneas generales, María José Sáenz de Buruaga ha puesto el acento en la voluntad de ambos gobiernos de dar un impulso a las relaciones entre Cantabria y Castilla y León, y estrechar los “fuertes lazos territoriales, históricos, económicos y culturales” entre ambos territorios.

Según ha dicho, Castilla y León “es un gran espejo” para Cantabria por su pujanza y capacidad de desarrollo, una comunidad que está por delante en PIB por habitante y que ocupa un lugar destacado en calidad educativa, en el desarrollo de las energías renovables, en producción industrial o en inversión en Investigación más Desarrollo (I+D).

Finalmente, ha dado las gracias a su homólogo castellanoleonés por su “amistad con Cantabria” y por su disposición a dar un nuevo impulso a las relaciones entre comunidades y a abrir una etapa de diálogo “de buena vecindad” entre gobiernos. “Vosotros sois nuestro sur y nosotros una parte de vuestro norte. Y queremos ser la parte más importante de él, su camino hacia y desde el mar”, ha afirmado.

Por su parte, Alfonso Fernández Mañueco ha incidido en la importancia de “intensificar” los vínculos que unen a Cantabria y a Castilla y León y de “unir fuerzas” para contribuir al desarrollo de ambos territorios. Ese es el objetivo del protocolo rubricado hoy, que, a su juicio, no solo va a resultar beneficioso para las dos comunidades autónomas, sino que también va a contribuir al progreso de España, ha añadido.

Fernández Mañueco ha puesto en valor, especialmente, el alcance del acuerdo en el ámbito sanitario, que va a permitir a 13.000 residentes en el norte de las provincias limítrofes de León, Palencia y Burgos recibir atención en el Hospital Tres Mares de Reinosa. 

Y, al igual que Buruaga, ha aludido a cuestiones en las que Cantabria y Castilla y León comparten los mismos intereses, como es el caso de la financiación autonómica, las infraestructuras, la lucha contra la despoblación o la recuperación del “equilibrio del lobo”.

También han estado presentes en la firma los consejeros de Presidencia de Cantabria y de Castilla y León, Isabel Urrutia y Miguel González, respectivamente.

El protocolo

En materia de asistencia sanitaria, se va a firmar un convenio específico que beneficiará a más de 13.000 personas en total y recogerá, por un lado, la atención en el Hospital Tres Mares de Reinosa a la población que lo necesite de las zonas básicas de salud de Aguilar de Campoo y de Cervera de Pisuerga, en Palencia, y de Valle del Valdebezana, en Burgos.

Esto incluye urgencias, hospitalización, consultas externas, pruebas diagnósticas o terapéuticas y hospitalización de día, así como la posibilidad de derivación al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla en patologías tiempo dependientes como ictus o infarto.

Por otro lado, Castilla y León prestará atención primaria en el centro de salud del Valle de Valdebezana a seis localidades cántabras y Cantabria a dos localidades palentinas en Mataporquera y Valderredible.

En educación, el convenio recoge la posibilidad de que el alumnado de localidades limítrofes pueda disfrutar de todos los derechos que ofrecen las respectivas comunidades autónomas en términos, por ejemplo, de admisión de centros, comedor, transporte o ayudas para el estudio y la residencia.

Asimismo, esta colaboración busca intercambiar experiencias de implantación y evaluación de centros y enseñanzas plurilingües, y cooperar en la dotación de recursos humanos en centros limítrofes.

En cultura y turismo, se van a reforzar el Camino Lebaniego y el Camino de Santiago, la arquitectura de Gaudí y otros recursos como la cueva de El Soplao, Altamira, los yacimientos de Atapuerca o el Museo de la Evolución Humana de Burgos. Igualmente, se va a dinamizar el Embalse del Ebro con actividades vinculadas a la navegación, la pesca y el turismo sostenible, y a promover su declaración como Humedal de Importancia Internacional dentro de la Lista Ramsar, para lo que se va a crear un grupo de trabajo.

En otro orden de cosas, se desarrollarán acciones para promover y fomentar el flujo de viajeros entre las dos comunidades, especialmente fuera de la temporada estival y con especial atención al segmento senior y escolar. En este sentido, se facilitará la creación de un programa de viajes para los colectivos señalados y se constituirá comisión específica para estudiar la posibilidad de establecer una conexión a través de la recuperación del túnel de La Engaña o de un trazado alternativo.

En el ámbito de las emergencias, se definirán protocolos de atención y coordinación en las zonas limítrofes para llamadas al teléfono único de emergencias 112 o para la gestión de búsquedas y rescates de personas en situación de riesgo.

El documento recoge además nuevas actuaciones en materia de prevención y lucha contra incendios forestales centradas en mejorar la formación del personal de extinción, realizar ejercicios y simulacros, así como establecer un programa de prevención en zonas colindantes, particularmente entre Cantabria y la provincia de Burgos, al este del Pantano del Ebro y en las comarcas pasiegas.

En virtud de este protocolo, Cantabria y Castilla y León acuerdan también colaborar en otros temas de interés común como el reto demográfico, las redes transeuropeas de transporte, las telecomunicaciones, la energía, la defensa de los intereses agrícolas y medioambientales o la política de cohesión de la Unión Europea (UE).

En el campo empresarial, las dos Comunidades coordinarán políticas ligadas a la internacionalización de los sectores industriales con acciones de promoción conjunta, tales como misiones comerciales, asistencia a ferias de carácter industrial y agroalimentarias. Asimismo, se articularán acciones de colaboración para captar inversiones exteriores por medio del desarrollo y puesta en valor de las potencialidades de ambos territorios.

En materia de Investigación más Desarrollo más innovación (I+D+i), ambas Comunidades están de acuerdo en buscar sinergias para desarrollar las agendas digitales y fomentar el uso de las nuevas tecnologías. Y en energía, las partes manifiestan su intención de colaborar en programas de ayudas de eficiencia energética y para favorecer la movilidad eléctrica.

En cuanto a los servicios sociales, el convenio recoge una colaboración para que los Puntos de Encuentro Familiar de Cantabria y de Castilla y León puedan ser utilizados por los ciudadanos en función de la proximidad del domicilio del menor y de la capacidad de gestión de casos de cada uno de ellos.

En acción exterior, ambos territorios muestran su disposición por mantener la acción conjunta sobre diferentes temas europeos, incluyendo el reto demográfico, las redes transeuropeas de transporte, telecomunicaciones y energía, la defensa de los intereses agrícolas y medioambientales comunes o la política de cohesión de la UE.

Por último, en materia de universidades, Cantabria y Castilla y León pondrán en común acciones de internacionalización y de intercambio de información sobre los modelos de financiación de las universidades públicas.