Piélagos abona la expropiación de la parte privada de la parcela de Boo para construir el nuevo instituto de la zona norte

Acuerdo para el pago de las expropiaciones.

La reurbanización integral de la unión de los barrios La Picota-Llosacampo creó un itinerario peatonal seguro llega a su fase final 

El Ayuntamiento de Piélagos ha abonado la expropiación de la parte de privada de la parcela de la localidad de Boo que cederá a la Consejería de Educación para la construcción del nuevo Instituto de Enseñanza Secundaria y Formación Profesional de la zona norte.

El alcalde Carlos Caramés (PP), ha explicado que se trata de 5.817 metros cuadrados que pertenecían a dos propietarios particulares y una sociedad mercantil y que ahora, una vez ejecutada la expropiación forzosa aprobada en noviembre de 2024, serán inscritos en el Registro para, posteriormente, agruparse con los terrenos de propiedad municipal (sumando casi 12.000 metros cuadrados en total) y continuar con la cesión y la ejecución del proyecto.

En este sentido ha recordado que el Consistorio fijó en 44.242 euros el valor del justiprecio del citado expediente de expropiación forzosa en un Pleno extraordinario celebrado en diciembre de 2024 teniendo en cuenta la valoración realizada en base al informe del ingeniero municipal.

“Tal y como hemos venido haciendo desde nuestra llegada al equipo de Gobierno municipal en el verano de 2023, continuamos llevando a cabo todos los trámites necesarios y de obligado cumplimiento para la construcción de un nuevo centro educativo en la zona norte de Piélagos por parte del Gobierno regional”, ha subrayado Caramés.

De hecho, lamentó que ninguno se hubiera iniciado al menos durante las dos últimas legislaturas en las se habló mucho del nuevo Instituto de la zona norte, pero, en realidad, nunca se hizo nada.  

Tres años de trabajo

El regidor municipal ha rememorado que el Ayuntamiento de Piélagos se reunió en septiembre de 2023 con los propietarios de la parte privada de la parcela de Boo para tratar de llegar a un acuerdo vía convenio al ser ésta la fórmula más ágil.

Sin embargo, ha dicho, había una empresa con opción de compra que dilató la negociación hasta febrero de 2024 y, por este motivo, en julio de ese mismo año se llevó al Pleno la información pública del proyecto y la apertura de un periodo de alegaciones en el que tanto los propietarios como la citada empresa presentaron alegaciones en el mismo sentido: retomar la vía del convenio.

Caramés ha apuntado que, en noviembre de 2024, tras desestimar las alegaciones presentadas, el Pleno acordó solicitar al Gobierno de Cantabria la declaración de urgencia de la ocupación de los bienes afectados.

Un mes después, ha precisado, se fijó el valor del justiprecio del expediente de expropiación forzosa de la parte privada de la parcela, un paso previo e imprescindible para la declaración de urgencia de la citada expropiación.

El alcalde del municipio Caramés ha vuelto a agradecer públicamente la buena disposición y total colaboración de los propietarios particulares.

“Siempre han estado dispuestos a llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento de Piélagos para que la parcela de Boo pueda albergar el nuevo, esperado y muy necesario centro educativo, que cuenta con el compromiso firme del Gobierno de Cantabria, tal y como corroboró el propio consejero de Educación ya en la presentación del presupuesto autonómico para 2025 y, más recientemente, en la Comisión de presupuestos celebrada el pasado mes de abril”, ha enfatizado.

De hecho, ha afirmado que la Consejería está a la espera de la recepción del terreno por parte del Consistorio para licitar lo antes posible el proyecto y poder construir esta necesaria y largamente demandada dotación educativa para las familias del municipio, especialmente de la zona norte y centro.  

Obras

Los trabajos de reurbanización integral de los barrios La Picota-Llosacampo en Renedo que está ejecutando el Gobierno de Cantabria y que han hecho posible, entre otras cosas, la creación de un nuevo itinerario peatonal desde el Consistorio hasta La Picota llega a su fase final.

Urbanización de los barrios.

El alcalde del municipio, Carlos Caramés, acompañado por la primera teniente de alcalde y presidenta de la Junta Vecinal de la localidad, Carmen Bedoya, y del concejal de Obras públicas y Movilidad, César Blanco, ha comprobado la evolución de las obras que tienen como objetivo la mejora de la seguridad vial tanto para vehículos como para peatones y, muy especialmente, para las personas con movilidad reducida.

“Hemos aprovechado la ejecución de una obra del Gobierno de Cantabria consistente en la construcción de una red de abastecimiento hasta el nuevo depósito de agua de Camplao que dará servicio tanto al Ayuntamiento como al polígono de La Pasiega, ubicado a mayor cota para mejorar el suministro de aquellas zonas donde antes no había suficiente presión, para llevar a cabo esta importantísima actuación históricamente demandada por las familias del entorno”, ha subrayado Caramés.

Colaboración vecinal

El regidor municipal ha agradecido públicamente a la familia Rosales Torrella la cesión de parte de su propiedad para mejorar el radio de giro y la pendiente del cruce del Barrio La Picota-Llosacampo con la N-623 que era muy peligroso, así como a las familias Aranda Calderón y Pardo López, propietarias de una empresa de autobuses y una cristalería ubicadas en la zona, que han cedido espacios privados para garantizar la amplitud suficiente de la vía.

“Gracias a la colaboración vecinal, hemos urbanizado la zona para construir un nuevo itinerario peatonal seguro, con nuevos pasos para peatones, al tiempo que hemos ampliado la sección del vial y mejorado los accesos a las diferentes calles”, ha destacado Caramés.

En este sentido, ha anunciado que el Consistorio complementará esta actuación con nuevos trabajos en la parte inicial de la vía, en las inmediaciones con la carretera CA-234 que une Renedo y Zurita, donde ya ha alcanzado acuerdos con otros vecinos para seguir dando cumplimiento, paso a paso, al compromiso de incrementar la seguridad vial en el Barrio Llosacampo.

“Somos conscientes de que estos trabajos están suponiendo una molestia importante para los vecinos, pero todas las obras de envergadura como ésta que estamos realizando y que conlleva no solo el asfaltado sino obras de infraestructuras y nuevas canalizaciones llevan su tiempo”, ha subrayado el alcalde, quien se ha mostrado convencido de que la reurbanización del Barrio Llosacampo “va a quedar perfecta”.

Por último, ha apuntado que a principios de mayo reanudarán las obras la empresa que las está ejecutando, una vez atendida una urgencia en otra zona por su parte, rematando las dos actuaciones pendientes, en concreto la conexión de La Picota y Aurelio Díez y el entorno del Cementerio con la mies de Renedo.