El aumento de roedores en el barrio El Hondal se debe a las obras del tercer carril entre Polanco y Santander

Municipio de Polanco. R.A.

El equipo de Gobierno municipal del PRC indicó que los movimientos de tierra destruyeron madrigueras y desplaza a las colonias hacia otros refugios

El aumento de roedores en el barrio El Hondal se debe a las obras del tercer carril entre Polanco y Santander que ejecuta la Dirección de Carreteras del Estado de Cantabria. Así, lo indicó el equipo de Gobierno del PRC en el Pleno del Ayuntamiento, tras argumentar que los movimientos de tierra destruyen madrigueras naturales y desplazar a las colonias de roedores a buscar nuevos refugios y fuentes de alimento.

“Durante las fases de excavación y preparación del terreno se ha detectado un incremento en la población de roedores, ya que la maquinaria ha podido eliminar los refugios de los mismos, forzando a estos a dispersarse hacia la superficie”, explicaron en la sesión plenaria.

La concejala de Medio Ambiente, Isabel Herrera Landeras, comentó que la empresa de desratización de Polanco atiende los avisos por las posibles incidencias con poblaciones de roedores y además está realizando los tratamientos pertinentes para mantener controlada la población.

“No obstante, se trata de una situación controlada, ya que el Ayuntamiento, por medio de la empresa especializada, está actuando de forma continuada mediante tratamientos específicos y un seguimiento semanal, con el objetivo de minimizar las molestias y garantizar el control efectivo de la población de roedores”, añadieron.

Puente de madera

El primer teniente de Alcalde, Avelino Rodríguez Muriedas (PRC), informó que el estado del puente de madera, nexo de unión entre Mar y Requejada, no tiene nada que ver con la desgracia ocurrida con el puente del Bocal en Santander.

Seguidamente, el portavoz regionalista explicó que la misma noche que el puente colapsó en Santander, a las 18.45 se señalizó el puente de madera en Polanco para que no se usara y a la mañana siguiente se presentaron para que no se pasara, siempre con el visto bueno de los servicios técnicos.

En su opinión, “se ha valorado si era mejor quitar el puente o señalizarlo, habiendo visto que es más peligroso quitarlo, por lo que se ha señalizado”.

En su intervención, también avanzó que, para acometer esta obra, hay que pedir permiso a Carreteras, Demarcación Territorial de Costas y a la Confederación Hidrográfica del Norte, ya que se instaló en el 2009 con el plan del presidente de España en aquel entonces, José Luis Zapatero (PSOE) sin estos permisos y en una zona inundable, por lo que habría que sustituirle.

Al mismo tiempo, manifestó que se ha puesto en contacto con los servicios técnicos para comunicarles que hay que definir las instalaciones, declarar que cumplen la normativa, presentar un estudio básico de dinamización del litoral, evaluar los efectos del cambio climático, analizar las afecciones ambientales, presentar informes fotográficos y planos con líneas de deslinde, presupuestos, y valoraciones entre otras, por lo que se está trabajando en estas cuestiones para tener las autorizaciones, “aunque  lo importante que no hay ningún peligro en el puente”.